L A     V Í S P E R A

 
Marzo de 1998

PERSONAJES
ELLA    POLICÍA1
AMIGO1   POLICÍA2
AMIGO2   DOCTOR
AMIGA    VIAJERO
TATUADOR

Muy pocos elementos deberán determinar cada espacio. Un escritorio, un archivero, un teléfono y una lámpara de mesa hacen el depto de policía; una mesa, un sofá y una lámpara de piso hacen la casa del AMIGO1; la misma mesa puede usarse para el taller del TATUADOR y algunas luces indirectas de color azul o verde; el escritorio repite en las escenas del DOCTOR. Lo demás lo determinan las luces. Nada en las paredes, el espacio está cambiando a cada escena.
 
     P R I M E R     A C T O

C U A D R O     U N O
Día uno. Departamento de policía.

ELLA: Buenos días
POLICÍA1: Muy buenos días señorita, ¿qué puede hacer la justicia por usted en esta lindísima mañana?
ELLA: Vengo a entregarme, soy una mala persona
POLICÍA1: Vaya, qué momento mas inusual (a su compañero) ¿no le parece?
POLICÍA2: Sin duda, una mañana inusual. Pero, disculpe que me entrometa, está usted segura de lo que dice, quiero decir….(a su compañero) Es obvio que la señorita no tiene cara de mala persona.
POLICÍA1: No hay nada en su aspecto que le permita a uno pensar semejante cosa. Mírele el rostro, más bien parece de una víctima que de una criminal.
POLICÍA2: Y qué me dice de sus manos, esas manos no pertenecen a una mala persona sino a una buena persona, mire los dedos y las uñas…
POLICÍA1: Pero las uñas es un detalle muy menor, mírele la frente.
POLICÍA2: Es cierto, qué frente más dulce tiene.
POLICÍA1: Debe haber un error, ¿no le parce?
POLICÍA2: Sin duda aquí hay un error.
POLICÍA1: Señorita, naturalmente que aquí quien tiene toda la razón es usted pero mi compañero y yo creemos que sería conveniente que recapacitara en su acusación, sabe usted que con la justicia no se juega…
POLICÍA2: No, no, no, no
POLICÍA1: …aunque por supuesto que estamos para servirle y haremos lo que nos pida siempre y cuando esté dentro de los marcos de la ley.
POLICÍA2: Estamos para servirle, por supuesto, si la ley nos lo permite y está de acuerdo.
ELLA: He seducido a un hombre.
POLICÍA1: Mire usted, qué cosas.
POLICÍA2: Quién lo diría, ¿verdad?
POLICÍA1: Quiere usted decir que, y espero que no me malinterprete, atacó a un muchacho.
ELLA: No es un muchacho pero sí lo ataqué.
POLICÍA1: No se trata de un muchacho, eso me da mucha alegría.
POLICÍA2: Con qué clase de arma lo atacó usted señorita. (A su compañero) Por supuesto que yo me atrevo a hacerle esa pregunta puesto que ella misma ha dicho que lo atacó.
POLICÍA1: Eso está clarísimo compañero, nadie pensó otra cosa.
POLICÍA2: Así es que con qué clase de ….
ELLA: Lo ataqué con mi amor.
POLICÍA1: Y dió usted en el blanco?
ELLA: Enteramente.
POLICÍA2: Y el muchacho intentó defenderse de alguna manera?
ELLA: Al principio por supuesto que sí, pero después por supuesto que no.
POLICÍA1: La señorita dijo que no se trata de un muchacho, ¿no es así? Bien, entonces puede usted decirnos de qué edad era la persona a la que usted atacó?
ELLA: Es un hombre de 40 años. (Los policías se miran entre sí) Arréstenme por favor, una vez encerrada pregúntenme todo lo que quieran pero ya arréstenme, soy una mala persona y no merezco vivir en la libertad de las calles.
POLICÍA1: Es una pena.
POLICÍA2: Sí, es una pena.
POLICÍA1: Señorita, muchas veces la ignorancia nos lleva a hacer ¿cómo decirlo? tonterías, si me lo permite. Claro que ésta que usted comete es una tontería muy feliz porque la salvará de las indomables garras de la justicia.
POLICÍA2: No hay delito, señorita.
ELLA: Pero ¿cómo puede ser?, ¿están seguros?,¿totalmente seguros?, cómo es posible.  Necesito que me encierren para terminar con este dolor. ¿No hay delito?, eso es una estupidez y no lo admito, exijo una explicación. Cómo puede ser que con sólo tres preguntas tontas ustedes decidan si soy o no una delincuente, averigüen bien si me hacen el favor. ¿Cómo saben si no lo drogué para que aceptara mi amor?
POLICÍA2: ¿Lo drogó usted?
ELLA: Por supuesto que no, qué idiotez más grande. El me amó porque le dió la gana.
POLICÍA1: Un momento, un momento. ¿Quiere decir que él a su vez la atacó a usted con amor?
ELLA: Evidentemente oficial.
POLICÍA1: Oiga señorita me parece que se ha usted, si me permite la aclaración, se ha usted equivocado de oficina..
POLICÍA2: Así es señorita, el Registro Civil está cinco cuadras más adelante, caminando serían yo supongo que no más de….
ELLA: Es que no me entienden: él ya está casado. Y yo le di mi amor, y él me dió su amor. Pero no podemos casarnos porque él ya está casado. Y yo ya lo sabía cuando le di mi amor.
POLICÍA2: Qué triste pérdida de tiempo.
ELLA: ¿Cómo?
POLICÍA1: Se refiere obviamente a su visita a nuestra humilde oficina, señorita. Lo lamentamos mucho pero nosotros no podemos quitarle ese dolor, no podemos encerrarla porque usted no ha cometido ningún crimen. Si usted le hubiera prometido algo que no le cumplió, si hubiera alguna prueba material de su daño hacia el señor entonces algo podría proceder en su contra. Pero mientras queda usted en libertad. La felicito.
POLICÍA2: Ha sido un placer servirle.
ELLA Sale furiosa
POLICÍA1: Qué trabajo el nuestro, ¿no?
POLICÍA2: Tan….lleno de peligros.
POLICÍA1: Y de frustraciones, compañero. Si uno pudiera verdaderamente llevar la justicia a todos en todos los rincones de la ciudad.
POLICÍA2: Es una pena que la ley no contemple un caso como el de la señorita. ¿Cree que cometimos un error? Quizá debimos dejarla pasar un par de noches en una pequeña celda sólo para que se diera cuenta de que…
POLICÍA1: Mira, parece que se detuvo en el pasillo. (El pasillo no está a la vista del espectador)
POLICÍA2: Oh, pobre, se ve tan consternada.
POLICÍA1: ¿Qué está haciendo?
POLICÍA2: Mmm… no estoy muy seguro pareciera que… no sé, usted qué diría que hace?
POLICÍA1: Yo diría, aunque por supuesto que podría estar equivocado, no sé, quiero decir, nadie sabe ¿no?, o sea que uno nunca sabe, pero…
POLICÍA2: ¿Pero….?
POLICÍA1: Bueno cualquiera diría que la señorita está agrediendo violentamente algo que evidentemente es invisible.
POLICÍA2: Es como si se estuviera quitando de encima un enjambre entero a punta de, salvo su mejor opinión, karatazos.
POLICÍA1: Mire, parece que el pleito está terminando.
POLICÍA2: Respira muy aceleradamente. Qué pérdida de energía.
POLICÍA1: Cuidado, está mirando hacia acá. Disimule.
POLICÍA2: Está tan agitada y a la vez tan pensativa.
POLICÍA1: ¿Está sonriendo ahora?
POLICÍA2: Cuidado, ahí viene
ELLA entra de nuevo, con mucha más convicción que la primera vez. Los policías la miran. Le sonríen diligentemente.
ELLA: Vengo a levantar un acta.
POLICÍA1: ¿Cómo dijo?
POLICÍA2: La señorita dice que desea levantar un acta.
POLICÍA1: Eso es evidente compañero, lo que quise decir es… ¿cómo dijo usted?
ELLA: Iré directo al grano, oficiales. Es un delito prometer y faltar a lo prometido. Yo amé a un hombre, él me prometió unirse a mí y al final no tuvo el valor de colocar su vida junto a la mía. Esto me significa un dolor que no puedo describirles sin correr el riesgo de desmayarme. Me parece que alguien que por un lado es tan indeciso y que por el otro ama y se entrega como él, debe estar encerrado y vigilado permanentemente.  Es un peligro para la sociedad.  Eso es todo. ¿Qué tengo que firmar?
POLICÍA1: Usted lo acusa entonces de…
ELLA: Evidentemente lo estoy acusando de amar a dos personas y de cometer la estupidez de vivir con la que ama menos en vez de irse con la que ama más.
POLICÍA1: Sabe usted señorita que este es un país un poco, cómo decirlo…
POLICÍA2: Atrasado, falta muchísima actualización, señorita.
ELLA: ¿Qué quieren decir?
POLICÍA1: Que lo sentimos enormemente pero que por el momento ese delito no lo tenemos en existencia, … qué vergüenza, pero así es.
POLICÍA2: Quizá nos llegue el año que entra, uno nunca sabe.
POLICÍA1: Además así, sin evidencia, quiero decir, sin daños materiales es muy difícil juzgar.
POLICÍA2: Eso es, si usted pudiera conseguir alguna prueba, aunque sea pequeñita.
ELLA: ¿A qué hora cierran?
POLICÍA1: La justicia no descansa, señorita.
POLICÍA2: No, no, no, no
ELLA: Bueno, adiós. ¡Inútiles! Sale
POLICÍA1: Es muy difícil quedar bien con todo el mundo.  Ay, compañero, qué trabajo el nuestro.
POLICÍA2: Tan……lleno de injusticia.

C U A D R O     D O S
Casa del AMIGO1

AMIGO1: Les voy a explicar
AMIGO2: Ya tengo que irme
AMIGO1: Es sólo un momento, y es de lo más interesante.
AMIGO2: Pero es que tengo muchísimas cosas que hacer.
AMIGA: No puedes irte. Después de su demostración tenemos que planear la reunión de año nuevo. (A AMIGO1) ¿Ya sabes qué vas a hacer de cenar para fin de año?
AMIGO1: No me lo recuerdes, ese dilema me tiene muy nervioso. Pero eso en otro momento, ahora a la demostración estrella.
AMIGO2: Todo esto va a tomar mucho tiempo, y yo no tengo tiempo. (Se sienta).
AMIGA: A ver, pues. Aquí están los capuchinos y el café. Yo no voy a tomar porque últimamente tengo problemas para conciliar el sueño, al rato voy a hacerme un té. Muy bien, te escuchamos, de qué se trata.
AMIGO1: Muy bien…
AMIGO2: ¿Por qué no puedes conciliar el sueño?
AMIGA: ¿Cómo?
AMIGO2: ¿Que por qué no puedes conciliar el sueño?
AMIGO1: Es por lo del bebé
AMIGO2: ¿Estás esperando un bebé?
AMIGO1: No, ese es el problema
AMIGO2: (A AMIGO1) ¿Puedes dejar que ella me cuente lo que le pasa? (A AMIGA) ¿por qué no puedes dormir?
AMIGA: Porque estoy planeando cómo voy a educar a mi bebé.
AMIGO2: ¿Cuál bebé?
AMIGA: El mío.
AMIGO2: Tú no tienes bebés.
AMIGA: En el presente no, pero en el futuro seguro sí. No sé cuándo por supuesto, pero tengo que estar bien preparada y últimamente he pensado más en ese asunto. Leo y estudio mucho sobre bebés. Lo que pasa es que estudio mejor en la noche. Pero creo que ya me acostumbré y ahora no puedo dormir antes de las 6 de la mañana. ¿Por qué el interés?
AMIGO2: Porque yo tampoco puedo dormir últimamente.
AMIGA: Ah.
AMIGO1: Ahora sí, ¿listos?
AMIGA: Sí.
AMIGO1: Les voy a demostrar, querido público aquí presente, la relación que existe entre un café capuchino y un sencillo café con leche. Verán paso a paso, gracias a esta conferencia a la que he titulado “Capuchino y lechero, encuentros y desencuentros”, cómo se puede convertir el uno en el otro sin aparatos complicados. He aquí pues la demostración.
AMIGA: Bravo, bravo
AMIGO2: Ya me tengo que ir.
AMIGO1: El capuchino no es otra cosa que la espuma que lo corona. Aquí tenemos un hermoso café capuchino que esta señorita nos hizo favor de preparar…(AMIGA se pone de pie y saluda feliz) y al que ahora convertiré en un café con leche sin más ni más. Lo único que necesito es este simple popote. (Levanta la taza ceremonioso. AMIGA guarda silencio expectante. AMIGO2 se acomoda en su asiento. AMIGO1 bebe con ayuda del popote la espuma del capuchino hasta terminarla sin beberse el café. Muestra la taza y el efecto con orgullo). El capuchino se ha transformado en café con leche.
AMIGA: ¡Es maravilloso!, bravo, bravo.
AMIGO1: Y eso no es todo. Ahora miren la segunda parte del experimento que complementa la primera. Observen…
AMIGO2: Ya me tengo que ir.
AMIGO1: Aquí está otro capuchino. Atención. (Con cuidado mete el popote hasta el fondo de la taza y bebe todo el café dejando sólo la espuma). Aquí está todo lo que queda de un capuchino si le quitamos el café con leche.
AMIGA: ¡Qué hermosa demostración! Bravo, bravo.
AMIGO1: Y por último, una transformación que aún necesita depuración pero que ya puede presentarse ante ustedes querido público.
AMIGO2: ¿Te falta mucho?, estoy atrasadísimo de verdad.
AMIGO1: Es sólo un segundo. Ahora voy a tratar de convertir este café con leche en capuchino usando solamente el popote. (Comienza a hacer burbujas en la taza)
AMIGO2: Eso es asqueroso, discúlpame si no quiero perder más tiempo viendo porquerías. (Se levanta. AMIGA lo detiene)
AMIGA: Ya casi lo logra, por favor espérate un momentito más.
AMIGO1: Lo logré!!!!
AMIGA: ¡¡Bravo, bravo, bravo!! Qué experimento más lindo. (Lo besa y lo abraza).
AMIGO1: Gracias, gracias. (A AMIGO2) ¿Qué te pareció?
AMIGO2: Asqueroso pero bien eh, muy bien. Felicidades. (Se abrazan)
AMIGO1: Gracias. Bueno, pasada esta prueba ya nada más sufriré por lo de la cena. Oye, y tú ¿por qué no puedes dormir?
Entra ELLA.
ELLA: Hola, hola, qué alegría me da encontrarlos todavía. Ay qué bueno que están aquí, qué bueno. (Los besa y abraza a los tres). Los quiero mucho, mucho, ay, ¿qué haría sin ustedes?
AMIGO1: ¡Estás libre!
AMIGA: ¿Cómo te fue?
ELLA: Llego tarde, ¿verdad?
AMIGO1: Te perdiste de la demostración pero no importa, luego la repito.
AMIGO2: (A AMIGO1) Por favor me invitas.
AMIGA: Qué cara traes, ¿fuiste con la policía?
ELLA: Sí, y tengo que contarles, pero no ahorita. Primero platícame, ¿hablaste con el “futuro padre de tus múltiples hijos”?
AMIGA: Sí.
AMIGO2: Oigan….
ELLA: ¿Y?
AMIGA: Fue una conversación muy rara.
ELLA: Cuéntanos, por favor; lo mío puede esperar.
AMIGO1: Yo no sabía nada de esa conversación.
AMIGA: Pues ahorita se van a enterar. (Todos se sientan menos AMIGO2)
AMIGO2: Bueno, ya me tengo que ir.
AMIGA: A ti te educaron pésimo, ¿verdad? (AMIGO2 se sienta)
AMIGO1: Cuéntanos
ELLA: Cuéntanos.
AMIGA: Estábamos sentados y me tomó de la mano y me dijo “¿me quieres?” y yo le dije “sí” y él me contestó “¿cómo lo sabes?” y yo le dije “porque lo sé”, y entonces él me dijo “¿cómo sabes?” y yo le dije “porque sí, porque lo sé”; y aquí viene lo raro porque entonces me dijo “de acuerdo, pero ¿cómo lo sabes?” y yo le respondí “porque….lo sé”. Estuvimos así como una hora y media. ¿No es increíble?
ELLA: Qué cosa tan increíble.
AMIGO1: Es de verdad increíble.
AMIGO2: No lo puedo creer.
ELLA: ¿Y luego?
AMIGA: Luego ya nada porque yo me distraje.
AMIGO1: ¿Cómo que te distrajiste?
AMIGA: Me distraje pensando hasta qué edad debe uno bañarse con sus hijos.
ELLA: ¿Hasta qué edad?
AMIGA: Pues depende del teórico.  Hay quienes dicen que hasta que el niño tenga 6 o 7 y hay quienes piensan que hasta la adolescencia. Es todo un tema ése.
ELLA: Pues ahora que sigo siendo libre te puedo ayudar a conseguir más información si es que todavía te hace falta.
AMIGO1: Pero no nos dijiste por qué no te arrestaron.
ELLA: No me encontraron culpable. Es que no saben buscar. Pero ya cambié de opinión y lo van a arrestar a él.
AMIGO1: ¿A él sí lo encontraron culpable?
ELLA: Sólo si demuestro algún daño físico.
AMIGA: Burócratas.
AMIGO2: Oye…
ELLA: ¿Ya tienes que irte?
AMIGO2: No, ya da igual, se me hizo tan tarde que más bien voy a tener que pasar otra noche en vela. Pero lo que te iba a…..
AMIGO1: ¿Por qué en vela?
AMIGO2: Tengo que hacer muchas cosas para ponerme al día en todo lo que no he hecho.
AMIGA: Podemos acompañarnos, ya ves hasta qué horas me duermo, así tú te organizas o lo que sea que tengas que hacer y yo estudio.
AMIGO1: ¿Puedo unirme a la desvelada?
AMIGA: ¿Tú no puedes dormir?
AMIGO1: No.
ELLA: ¿Desde cuándo?
AMIGO1: Desde que tuve la brillante idea de comprometerme a preparar la cena de año nuevo.
AMIGO2: (Levantándose) Está bien: hagamos un Club.
AMIGA: ¿Un club?, qué idea más bonita.
AMIGO1: Nunca he estado en un club.
AMIGA: Te va a encantar.
ELLA: ¿Qué hay que hacer?
AMIGO2: Para hacer un club se necesitan un presidente y por supuesto los miembros del club. Yo soy el presidente del club y pongo los requisitos para entrar a mi club. La labor del presidente de un club es muy importante porque de su decisión depende que la armonía dentro del club sea posible. Es decir que un buen presidente de un club no debe permitir que cualquier persona se vuelva miembro del club sin haber averiguado lo suficiente. Es por el bien de la comunidad del club. Ahora bien, según esto (a AMIGA) tú cumples con los requisitos así es que bienvenida.
AMIGA: Muchas gracias.
AMIGO2: (A AMIGO1)y tú también así que bienvenido.
AMIGO1: Gracias.
AMIGO2: (A ELLA) Pero tú no sabemos. ¿Quieres entrar a mi club?
ELLA: Sí, qué necesito para entrar.
AMIGO2: No dormir.
ELLA: Mmmm….. pues creo que cumplo con el requisito más o menos.
AMIGO2: Si no cumples cabalmente puedes ofrecer otra cosa a cambio
ELLA: Está bien, ofrezco….¡ah!, puede que hable dormida.
AMIGO2: Eso es una estupidez y no se acepta como equivalente.
ELLA: Entonces ofrezco dormir un rato sí y otro no.
AMIGO2: No sirve. Ultima oportunidad. Piénsalo bien, mi trabajo en este club es muy importante ya no me hagas perder el tiempo.
ELLA: Puede que sea sonámbula.
AMIGO2: Mmm… está bien, por esta vez te vamos a admitir, pero quedarás bajo observación, por lo pronto bienvenida.
ELLA: Muchas gracias.
AMIGO2: Muy bien. Estamos completos. La cita será todos los días a partir de las 11 de la noche, tendremos una contraseña. Si alguien falta una vez a la cita u olvida su contraseña será castigado, ¿está claro? Cada uno de nosotros tendrá actividades individuales que cada uno podrá decidir libremente, y una vez a la semana uno de nosotros será el encargado de dirigir la sesión en vela, ofreciendo algo entretenido, aducativo e interesante. ¿De acuerdo? Muy bien. (A AMIGO1) Tú estarás a cargo de la primera sesión semanal que será esta misma noche.  De acuerdo, parece que eso es todo.  Confíen en mí, sacaremos el mejor provecho a nuestro insomnio hasta que estemos en condiciones de vencerlo. Eso es todo. Ah, y que no se nos olvide preparar la sesión especial de fin de año. Bueno, ahora sí eso es todo. (A ELLA) Ven un momento.
ELLA: Dime.
AMIGO2: Yo sé quién puede ayudarte con lo del daño material.
ELLA: ¿De verdad?
AMIGO2: Sí, tengo un amigo que es un verdadero artista. Habla con él para que termines de una vez con ese asunto. No es bueno sufrir. No lo recomiendan.
ELLA: Muchas gracias (Lo besa y lo abraza).
AMIGO2: Ah, sé discreta con los demás, no quiero que piensen que eres mi favorita. Como presidente del club no puedo tener favoritismos con nadie. Despertaría envidias.
ELLA: No te preocupes.
AMIGO2: Además así como ahora te ayudo a ti, en cualquier momento podría ayudarlos a ellos también. Eso hacen los buenos presidentes.
ELLA: Eres un gran presidente.

C U A D R O     T R E S
Taller del TATUADOR.

ELLA: ¡No me cierre!, ay, por favor, ya sé que es muy tarde, pero es que es una emergencia. ¡No, se lo suplico, no me cierre!
TATUADOR: Estoy abriendo, tranquila.
ELLA: Ay, qué suerte
Entran
ELLA: Necesito que me haga una cicatriz. ¿Puedo ver un catálogo? (TATUADOR le muestra unas figuras). No, no, no, me refiero a otro tipo de cicatriz… necesito que se vea algo que estoy sintiendo para que me crean que lo estoy sintiendo.
TATUADOR: Y ¿qué cosa sientes?
ELLA: Estoy enojada, y estoy indignada. Pero sobre todo estoy furiosa.
TATUADOR: Aja?, nada más?
ELLA: No, bueno, es que tenía un amor y ya no me quiere. No, más bien, sí me quiere pero ya no me quiere querer; sobre todo porque ya no me puede querer querer. Sí podría, pero ya no quiere; por eso es que más bien no puede. Aunque es obvio que debería, puesto que yo también lo quiero, pero él cree que no debe y por lo tanto no puede y éso es lo que me pone furiosa. (TATUADOR le muestra unas figuras). Sí, eso es, rabia. ¿Qué es esto, fuego? Bueno, sí algo así. Sí, sí, definitivamente tiene que ser algo así… éste es impresionante. Sí, pero más bien no. No, más bien creo que no. Sí estoy enojada pero no así, no lo odio. No lo odio básicamente porque también lo quiero. Pero también creo que es un peligro y que debe estar encerrado. Pero esto es de odio y yo no lo odio. No, esta cicatriz no me sirve. Enséñame otras.
TATUADOR: Dame más datos.
ELLA: Bueno, la primera vez que salimos juntos fue maravillosa.
TATUADOR: Eso no importa.
ELLA: Cómo que no importa. Ni siquiera sabes lo que pasó, cómo puedes decir que no importa. Lo que ocurrió en esa primera cita es muy importante, ahí estuvo el germen, la semilla, no tienes idea de todo lo que ocurrió ese día, de todo lo que sentimos y de todo lo que hablamos. Fue extremadamente bello. Fue un encuentro lleno de dulzura, de ternura, de... (TATUADOR le muestra unas figuras). Qué lindo paisaje, son muy bonitos estos árboles, pero… ¿qué es esto?, ¿una niña en un columpio?, ¿qué significa eso? Y ¿este?, ¡es un osito!, ¡un osito abrazando un corazón! ¿te estás burlando de mí? Yo no soy un osito ni estoy abrazando un corazón, y tampoco soy una niña de trenzas, a ver dónde me ves las trenzas, qué idea más estúpida. ¿Tú crees que no había pasión?, ¿tengo cuerpo de niña? ¡no!, y él tampoco tiene cuerpo de niño, así que imagínate el resto. (TATUADOR le muestra unas figuras). Vaya. Bueno, ya nos estamos entendiendo. Qué hermosura. Ay dios mío esto se ve….mira cuánto placer y esto… qué cosa tan rica, ¿qué es? ¿es una lengua?, ¡qué bárbaro, qué lengua!. Sí bueno pero si me pongo esto de cicatriz en vez de encerrarlo le van a dar una medalla. Distráeme por favor, si sigo recordando me voy a desmayar. (TATUADOR retira las figuras. Pausa).  Nos dimos mucho, mucho placer pero no es eso lo que más me duele. Ahora me siento triste, te voy a confundir, ¿verdad? Es que además era mi amigo. Ya no sé qué decirte. Estoy enojada y muy triste y muy confundida. (TATUADOR le muestra otras figuras. ELLA las mira). Esto, esto es lo que perdí. Esta quiero. Hazme ésta, por favor.
TATUADOR: ¿Dónde la quieres?
ELLA: No sé.
TATUADOR: Quítate la blusa. (ELLA se la quita). Vamos a ver. (Le toca un omóplato). ¿Aquí?
ELLA: No, creo que no.
TATUADOR: (Tocándole a media espalda) ¿Aquí?
ELLA: No, no quiero que la policía crea que me traicionó. El no se fue a mis espaldas. Mejor házmela adelante.
TATUADOR: (Tocándole la frente) ¿Aquí?
ELLA: No,(llevando la mano del TATUADOR entre su pecho y su estómago) aquí.
TATUADOR: Te va a doler
ELLA: No te preocupes, ya me duele.
TATUADOR: Siéntate, voy a comenzar, ¿estás lista?
ELLA: Sí, ¿cuánto me vas a cobrar?
TATUADOR: Estas cicatrices no las cobro.
ELLA: ¿Por qué?
TATUADOR: Porque la tinta, aunque es muy fina, no es tan agresiva para la piel y termina por caerse.
ELLA: ¿Qué me quieres decir?
TATUADOR: Que con el tiempo y los regaderazos se te va a borrar.
ELLA: Claro que no. Este dibujito se me va a quedar para siempre. ¿Cuánto me vas a cobrar?
TATUADOR: Estas no las cobro.
ELLA: Allá tú.

C U A D R O     C U A T R O
Departamento de policía.

POLICÍA2: No me lo vas a creer.
POLICÍA1: Si exageras mucho, no.
POLICÍA2: ¿Quién crees que viene ahí?
POLICÍA1: ¿Quién?, ¡no me digas! dame pistas.
POLICÍA2: Es mujer.
POLICÍA1: Ay, espérame, espérame…..no sé.
POLICÍA2: Va una, tienes tres oportunidades.
POLICÍA1: Dame otra pista.
POLICÍA2: Se confesó como agresora y luego como agredida en menos de 15 minutos.
POLICÍA1: Ay, espérame, espérame, ya casi sé… no sé.
POLICÍA2: Ya van dos, te queda una.
POLICÍA1: Dame otra pista.
POLICÍA2: Te dijo “inútil”.
POLICÍA1: Ah, ya sé, ya sé, es la señori…. (Entra ELLA).
ELLA: Muy buenas noches, oficiales, ¿se acuerdan de mí? Perdonen que venga a estas horas pero no pude volver más pronto. Es una salvajada que los tengan trabajando hasta tan tarde. Aunque para casos como el mío es una alegría saber que puede uno contar con la justicia a cualquier hora. ¿No pasan frío en esta oficina?
POLICÍA1: Nosotros no nos ponemos a pensar en eso.  Nuestro trabajo no nos permite fijarnos ni en el clima, ni en la raza o el sexo de las personas, ni en su coeficiente intelectual, ni en la hora del día, ni en lo que pasa en otros países.
POLICÍA2: Así es, nuestro trabajo es muy celoso.
ELLA: Celoso, ¿de qué?
POLICÍA1: De nuestro trabajo por supuesto. Mismo que hacemos con todo el corazón, aunque haya quien lo califique de inservible.
POLICÍA2: Pero ni siquiera eso nos detiene de seguir celosamente trabajando en nuestro trabajo celoso. ¿Entiende?
ELLA: Entiendo muy bien y quiero pedirles una disculpa en nombre de todos los ciudadanos que no hemos comprendido que la justicia es absolutamente ciega, aunque eso no quiere decir que no vea nada, sino más bien que ve borroso, pero con todo el corazón, oficial. ¿Aceptará mis disculpas?
POLICÍA1: (A su compañero, en secreto)¿Las aceptaré?
POLICÍA2: (A su compañero, en secreto)Yo creo que no, pero dígale que sí.
POLICÍA1: Sí las acepto. ¿Trae la evidencia?
ELLA: Aquí está. (Se abre la blusa y muestra la cicatriz).
POLICÍA2: ¿Qué color es ése?
POLICÍA1: No es un color es como una mancha de color. Lo que no se distingue bien es la forma.
POLICÍA2: No es una forma es como un diseño de algo que no tiene forma.
POLICÍA1: Como sea está bastante feo.
POLICÍA2: Yo pienso lo contrario. (A su compañero) Espero que no le parezca a usted una barbaridad lo que voy a decir: lo encuentro muy atractivo.
ELLA: ¿Sirve como evidencia del daño material?
POLICÍA1: Definitivamente, señorita. Ese hombre será arrestado a primera hora de la mañana.
POLICÍA2: ¿Qué condena le daremos?
POLICÍA1: Eso dependerá de cómo se comporte durante el arresto, nosotros no aguantamos las groserías.
POLICÍA2: No, no, no, no.
POLICÍA1: Pero eso lo dejaremos para después, por lo pronto debe estar vigilado para que no vuelva a hacer algo como lo que estamos mirando.
ELLA: Perfecto. (Se cierra la blusa). ¿Eso es todo, entonces?
POLICÍA1: Sí, así es. Sólo tiene que llenar unas formas que voy a darle y eso será todo.
ELLA: (A POLICÍA1)¿Está seguro?
POLICÍA1: Estoy seguro.
ELLA: (A POLICÍA2)¿Y usted?
POLICÍA2: (A su compañero, en secreto) ¿Estoy seguro?
POLICÍA1: (A su compañero, en secreto) Yo creo que no, pero dígale que sí.
POLICÍA2: Sí, estoy seguro. (Le dan varias formas para que las llene y las firme. ELLA lo hace).
ELLA: Gracias, oficiales.
POLICÍA1: Váyase tranquila, señorita. Ese hombre ya no tiene libertad.
POLICÍA2: Es tardísimo, señorita, váyase a descansar.
ELLA: Si no estuviera tan cansada, estaría muy contenta. Ya está hecho.
POLICÍA2: Ya está hecho.
POLICÍA1: Y está bien hecho.
ELLA: Lo hecho, está hecho..
POLICÍA2: A lo hecho, pecho.
POLICÍA1: Trato hecho, jamás deshecho.
ELLA: ¿Dónde está el baño?
POLICÍA2: Aquí derecho.
ELLA se dirige al baño. Vomita.

C U A D R O     C I N C O
Club del Insomnio

AMIGA: Entonces él me dijo “no puedo creerte que me quieras” “y ¿por qué?” le pregunté, “Bueno, ya que lo preguntas te lo voy a decir, no creo que de verdad me quieras porque no has querido tener hijos conmigo”. “¡Ay, no puede ser!”, pensé, si yo me muero por tener hijos, me muero por ser mamá de un cachorrito que sea una combinación de dos personas que se aman, me parece la mayor creación de la naturaleza. Pero cómo voy a tener un hijo con él si no acaba de creerme cuando le digo que lo quiero. Entonces yo le dije que no he querido tener hijos con él porque no me cree que lo quiero, y sí lo quiero. “¿Y cómo sabes?” me volvió a preguntar y yo volví a contestarle “¡porque sé!”, pero él me siguió diciendo, “¡¡¿pero cómo lo sabes?!!”. Y fue entonces cuando le di la cachetada.
AMIGO1: Y ¿qué hizo, qué te dijo?
AMIGA: Me dijo “¿Ya ves?”  muy ofendido y ya no supe qué hacer.
AMIGO2: Creo que sería mejor que buscaras otro.
AMIGA: Si yo ya hubiera tenido un bebé, el pobrecito hubiera tenido que presenciar nuestro pleito y la cachetada y todo eso… ¿se imaginan el impacto que hubiera tenido eso en la criatura?
AMIGO2: Se quedaría muy dañado. Ese hombre es un pésimo papá. No se debe discutir frente a los hijos, no lo recomiendan.
AMIGO1: Si ya tuvieras un hijo, esa discusión no habría ocurrido; y por lo tanto la criatura no habría tenido que presenciarla.
AMIGO2: Tienes toda la razón.
AMIGA: ¿Están diciendo que es todo mi culpa?
AMIGO2: ¡Claro que no!
AMIGO1: ¡Claro que no! es culpa de tu novio que no entiende razones.
AMIGO2: Y del bebé que no llegó a tiempo para impedir que su papá y tú discutieran.
AMIGO1: Es obvio que tu bebé se ha tardado mucho en venir al mundo.
AMIGO2: Bueno, probablemente lo esté pensando con mucha seriedad; quizá es un bebé muy juicioso y necesite considerarlo más que otros bebés que nacen así nada más, sin meditarlo.
AMIGO1: En eso tienes mucha suerte.
AMIGA: ¿Suerte por qué?
AMIGO1: Bueno por tener un bebé tan sensato y tan maduro.
AMIGO2: Tienes que reconocer que es muy considerado de su parte dejarlos a ustedes solos para que arreglen sus cosas, no es bueno estar donde no te llaman.
AMIGO1: Exáctamente, si ya hubiera nacido estaría de metiche y seguro empeoraría las cosas.
AMIGA: ¡Pero no ha nacido!
AMIGO2: ¡Por eso!
AMIGO1: ¡Por eso! Ha sido discreto.
AMIGO2: Y muy prudente.
AMIGO1: Tienen suerte papás.
AMIGO2: Ustedes son un conflicto.
AMIGO1: Pero su bebé es extraordinario.
Entra ELLA
ELLA: Ya llegué, todavía no son las 11, ¿verdad?
AMIGO1: Faltan dos minutos, no te preocupes, pasa.
AMIGO2: Un momento. La contraseña.
ELLA: Este…..”¿Este es el Club del Insomnio?”
AMIGO2: “Sí, este es”
ELLA: “Déjenme pasar”
AMIGO2: “No”.
ELLA: “Si no me dejan pasar me voy a morir. No ronco, ni sueño, ni puedo dormir…”
AMIGO2: ¿Ajá?
AMIGA: Te falta una frasecita.
ELLA: “No ronco ni sueño, ni puedo dormir”……. este…….. ah, sí, “viva nuestro presidente”
AMIGA: Perfecto, lo dijiste perfecto.
AMIGO2: Muy bien, las 11 en punto. Doy por iniciada nuestra primera sesión. ¿Qué nos preparaste?
AMIGA: ¿Te sientes mal?
ELLA: Acabo de vomitar.
AMIGO1: Decidí volver a presentar mi experimento estrella, mejorado. Aprovechando que no lo pudiste ver y que tuve tiempo de ensayarlo un poco más. Aquí están los dos capuchinos, el café con leche, el popote…
AMIGO2: (Levantándose)¡¡No puede ser!! Eso ya lo vimos, no puedo soportar ver dos veces la misma cosa en el mismo día, ¡es una pérdida lamentable de tiempo!
AMIGO1: …….
AMIGA: ……..
AMIGO2: Quiero decir…..no……a mí me…… digo, tiempo es lo que nos sobra en este Club……naturalmente que…..
AMIGA: Lo efendiste.
AMIGO1: Me ofendiste.
AMIGO2: Discúlpame.
AMIGA: Lo ofendiste mucho.
AMIGO2: Discúlpame mucho.
AMIGO1: ….
AMIGO2: Por favor.
AMIGO1: No importa.
AMIGO2: Sí importa. Por favor discúlpame. Dile que me disculpe.
AMIGA: Discúlpalo. Cualquiera comete un error.
AMIGO1: Sí, pero él es el presidente.
AMIGO2: Soy un presidente arrepentido.
AMIGA: Está arrepentido. ¿Te sientes mejor?
AMIGO1: Ya me siento mejor, sí.
AMIGO2: ¿Amigos?
AMIGO1: Sí, señor presidente.
AMIGO2: Bueno, pues. Qué feliz reconciliación. Adelante con el experimento mejorado.
AMIGO1: Muy bien, aquí están los capuchinos y el café con leche, ¿listos todos? Recuerdan que hoy les demostré cómo un sencillo…..
AMIGA: Oigan…. (Todos miran a ELLA que se ha quedado dormida)
AMIGO2: ¿Está muerta?
AMIGO1: No, está dormida.
AMIGO2: Entonces está expulsada.
AMIGA: No, está enferma. No puedes expulsarla porque está enferma.
AMIGO2: ¿No?
AMIGA: Claro que no.
AMIGO2: Pero este club es de insomnio, así se llama El Club del Insomnio.
AMIGO1: En eso tiene razón, así se llama.
AMIGO2: Nadie debe llegar a dormirse a un club que se llama El club del insomnio. Eso no tiene sentido.
AMIGA: Dijo que era sonámbula, así que cállate, eres un presidente idiota.
AMIGO2: ……
AMIGO1: Creo que lo ofendiste.
AMIGO2: Me ofendió, sin duda. Debería expulsarte por ofender al presidente del club.
AMIGA: ¿Quieres callarte?, la vas a despertar.
AMIGO1: En eso tiene razón, si gritas la vas a despertar.  Hay que hablar bajito.
AMIGA: ¿Quieres hacerme la demostración a mí?
AMIGO1: No, otro día, o en otra sesión. ¿Te ayudo? (Se sienta junto a AMIGA y la ayuda a sostenerla como en una cuna. AMIGA comienza una especie de arrullo).
AMIGO2: Oigan, esto no lo puedo permitir.
AMIGO1: Está palidísima.
AMIGA: Tuvo vómito.
AMIGO1: Habría que darle algo de comer, ¿no?
AMIGA: Sí, cuando se despierte.
AMIGO1: Por cierto, estaba pensando que para la cena de año nuevo…
AMIGA: ¿Ajá?
AMIGO2: Oigan…
AMIGO1: ….quizás una pasta sea la mejor idea. Hay una…
AMIGA: ¿Ajá?
AMIGO1: ….que se hace con albaca, orégano……
AMIGA: Mmm
AMIGO1: …..y que con un buen vinito tinto quedaría delicioso….
AMIGA: Mmm
AMIGO1: Conozco un vino seco que….
AMIGO2: Ya me tengo que ir.
Oscuro. Transición.

C U A D R O     S E I S
Día dos. Un puente. El VIAJERO estudia un mapa. Entra ELLA, se le hizo tarde.

VIAJERO: Disculpa… creo que ando perdido, ¿me puedes decir dónde estoy?
ELLA: No, ya se me hizo tarde. (Sale. Vuelve a entrar. Mirando el mapa del VIAJERO). A ver, déjame ver. ¿Qué es esto?
VIAJERO: ¿Qué cosa?
ELLA: Este edificio, ¿qué edificio es?
VIAJERO: Mmm no estoy seguro.
ELLA: Es que no recuerdo haberlo visto antes. Y esta avenida que está aquí, no creo que….
VIAJERO: No es la que está hacia allá, ésta es mucho más ancha, y no hace esta curva de aquí.
ELLA: Qué raro mapa, no lo entiendo bien, aunque a lo mejor. (Voltea el mapa). No, ni así…
VIAJERO: ¿Qué?
ELLA: Este mapa no es de esta ciudad, no te sirve de nada.
VIAJERO: Este mapa me ha servido en las últimas 12 ciudades en las que he estado. Me ha servido de mucho. Te estoy hablando de 12 ciudades, ¿por qué no habría de servirme en ésta?
ELLA: Pues no lo sé.  Aquí tienes.
VIAJERO: Bueno, gracias de todos modos.
ELLA: De nada. (ELLA está por irse. VIAJERO vuelve a estudiar el mapa y no deja de hacerlo hasta el final de la escena. ELLA se detiene). ¿A dónde quieres ir?
VIAJERO: A mi casa.
ELLA: Ah.
VIAJERO: Si pudiera averiguar dónde estoy, aunque no sea con mucha precisión. Con saber el barrio, la colonia en la que estoy, el resto sería muy fácil.
ELLA: ¿Has estado en 12 ciudades?
VIAJERO: Sí.
ELLA: ¿Bonitas?
VIAJERO: Ah, muy bonitas. La mayoría muy bonitas.
ELLA: ¿Y están muy lejos de aquí?
VIAJERO: Por ejemplo ¿cuál?
ELLA: Mmm la más bonita.
VIAJERO: No, muy cerca.
ELLA: ¿Y la más grande?
VIAJERO: También está muy cerca.
ELLA: Y ¿por qué tienes tu casa aquí?
VIAJERO: Porque ésta me gusta más.
ELLA: ¿Ésta es más bonita que la más bonita?
VIAJERO: Y más grande también.
ELLA: ¿Cómo sabes?
VIAJERO: Porque sé.
ELLA: Porque aquí tienes tu casa.
VIAJERO: Sí, aquí está mi casa.
ELLA: ¿Y qué haces para vivir?
VIAJERO: Viajo.
ELLA: ¿Y siempre viajas con el mismo mapa?
VIAJERO: Sí.
ELLA: Las ciudades son distintas y para todas usas el mismo mapa.
VIAJERO: Sí.
ELLA: Y ¿dónde lo compraste?
VIAJERO: Yo lo hice. (Sonriéndole al mapa) ¿Tú ibas a un hospital?
ELLA: Sí, tengo que hacerme un examen, no es nada serio, es más bien como de rutina.
VIAJERO: Y venías de cruzar un parque.
ELLA: Sí.
VIAJERO: ¿Y a la derecha del hospital está el aeropuerto?
ELLA: Sí. ¿Cómo supiste?
VIAJERO: Ven, mira.
ELLA: ¿De qué te ríes?
VIAJERO: Ven. (ELLA se acerca hasta él). Estamos aquí. En el puente que está dibujado aquí. ¿Ya lo viste?
ELLA: Sí.
VIAJERO: Bueno, pues ya me puedo ir a mi casa. Gracias y hasta pronto.
ELLA: Que te vaya bien.
VIAJERO: A ti también. Cuídate esa herida.
ELLA: ¿Cuál herida?
VIAJERO: Ésa. (Le señala el pecho). Hasta pronto.
ELLA: Hasta pronto.
VIAJERO se va.

C U A D R O     S I E T E
Consultorio médico.

DOCTOR: Muy bien, muy bien, muy bien. La salud necesita tiempo y dedicación. Una persona que se dedica a su salud es una persona sana. Una persona que le da tiempo a la salud es una persona sana. Las personas enfermas son las que no tienen tiempo para ser sanas. Así es, y así es. Un médico se dedica a que las personas sean sanas y estén sanas todo el tiempo que se pueda. Un médico se dedica a convertir en personas sanas a las personas enfermas, pero eso lleva mucho tiempo y cuesta muy caro. La salud es muy barata si la persona es una persona sana, pero si la persona es enferma la salud cuesta muy cara. Eso así es. Un buen médico lleva más pronto a la salud que un mal médico, aunque un mal médico cobra más barato. Eso a nadie le importaría si toda la gente estuviera sana, pero no toda la gente está sana. Casi toda la gente ha estado enferma, por eso hay tanta pobreza en el mundo. Eso así es. Cuando esté lista, señorita pase conmigo por favor. La bata va con la abertura por delante si es tan gentil. Por ejemplo, si usted está aquí yo podría pensar que es porque está enferma y quiere estar sana pero no sabe cómo porque no es doctora, probablemente sea maestra de escuela y los maestros de escuela no saben casi nada de nada y menos de medicina o de cualquier otra cosa que sirva para algo.  Pero probablemente usted viene para que yo sepa que está muy sana y me quede más tranquilo, cosa que le agradecería mucho aunque de todas formas le cobraría la consulta; porque eso así es y así es. O también puede ser que usted venga a una visita de rutina para revisar que el funcionamiento general de su organismo es el adecuado; porque puede ser que usted sospeche que está sana pero no está segura y quiere asegurarse. Y si resulta que su cuerpo está en buenas condiciones y por lo tanto usted se encuentra sana nos dará mucho gusto darle esa noticia, pero entonces puede ser que usted se quiera ir a celebrar con sus amigos y parientes y eso es muy peligroso y entonces yo le recomiendo que evite los alcoholes muy fuertes y las cosas que le hagan daño. Los alcoholes muy fuertes son muy sabrosos pero muy dañinos. Eso es una lástima, pero así es y así es.
ELLA: Ya estoy, doctor.
DOCTOR: Entonces pase por favor. (ELLA le muestra una tarjeta). Ah, muy bien. Un examen de rutina. Estupendo. Siéntese por favor. Comenzaremos con la parte teórica del examen y después nos iremos a la parte práctica. ¿De acuerdo?
ELLA: De acuerdo.
DOCTOR: Las preguntas son muy sencillas, responda lo que más le parezca. Usted puede responder bien o mal, pero eso no tiene manera de saberlo porque está claro que usted siempre creerá que responde bien. Pero no se preocupe, que para eso estoy yo que sí sé las respuestas correctas. ¿De acuerdo?
ELLA: De acuerdo.
DOCTOR: Número 1:¿Qué prefiere: estar parada, sentada o acostada?
ELLA: Depende.
DOCTOR: Esa respuesta por ejemplo es incorrecta, pero no se apure, que apenas es el comienzo. Número 2: ¿come usted bien?
ELLA: Más o menos.
DOCTOR: ¿Duerme bien?
ELLA: Más o menos.
DOCTOR: ¿Cuántas veces al día hace pipí?
ELLA: No sé, ¿cuatro?
DOCTOR: ¿Cuántos estornudos tiene al día?
ELLA: Creo que ninguno, por lo general.
DOCTOR: ¿Cuántas carcajadas?
ELLA: Bueno, últimamente muy pocas; pero antes, quiero decir hace dos semanas, o incluso menos…
DOCTOR: No puedo poner todo eso en el cuestionario, es una pena pero mire el espacio que tengo, apenas caben tres palabritas pequeñas, y pues así tendrá que ser. ¿Entonces…?
ELLA: Ninguna, doctor.
DOCTOR: Pregunta número 7: ¿tiene termómetro en casa?
ELLA: Ay, doctor no estoy segura, supongo que sí. Sí.
DOCTOR: ¿Tiene mascotas?
ELLA: No.
DOCTOR: ¿Usa ropa apretada?
ELLA: No, nunca.
DOCTOR: Y por último ¿ha estado en contacto con policías últimamente?
ELLA: Sí, doctor, eso ¿importa mucho?
DOCTOR: Muchísimo. Bueno ahora otro cuestionario. Responda a), b) o c), ¿de acuerdo?
ELLA: Sí.
DOCTOR: Sus relaciones sexuales son a) divertidas, b) chistosas, c) entretenidas.
ELLA: ¿Esas son las únicas opciones?
DOCTOR: Sí.
ELLA: Entonces a)
DOCTOR: ¿Cuántas veces al día se revisa usted el pulso? a) dos veces, b) tres veces, c) diez veces.
ELLA: Ninguna, doctor.
DOCTOR: La salud necesita tiempo, hay que dedicarle un poco de nuestro tiempo. Bueno, ¿qué clima prefiere? a) cálido lluvioso b)templado húmedo c)frío reseco
ELLA: Cálido lluvioso…..creo
DOCTOR: Muy bien, ya falta menos. Ahora sólo podrá responder sí o no, ¿de acuerdo?
ELLA: Sí.
DOCTOR: ¿Le gusta leer?
ELLA: Sí.
DOCTOR: ¿Sabe dibujar?
ELLA: No.
DOCTOR: ¿Sueña con frecuencia?
ELLA: Sí.
DOCTOR: ¿Le gusta hacer ejercicio?
ELLA: Sí.
DOCTOR: ¿Le gusta el sexo oral?
ELLA: ¿Es en serio? (DOCTOR la mira). Sí.
DOCTOR: ¿Cree que necesita tranquilizantes?
ELLA: No.
DOCTOR: ¿Cree que necesita vitaminas?
ELLA: Sí.
DOCTOR: Muy bien, muy bien. Eso es todo en lo que respecta a los cuestionarios. Ahora póngase de pie. Eso es. Párese derechita. Así. Ahora estire los brazos hacia los lados, hacia arriba, hacia el frente. Muy bien. Dé un paso hacia adelante, hacia atrás, hacia un lado, hacia el otro. Perfecto. Ahora vuelva a sentarse. Abra la boca, ciérrela. Muéstreme sus manos. Eso es.  Ahora emita un sonido muy agudo, ahora uno muy grave. Ahora voy a escucharle los pulmones. Diga “cómo quisiera ir a Brasil”.
ELLA: Cómo quisiera ir a Brasil.
DOCTOR: Otra vez.
ELLA: Cómo quisiera ir a Brasil.
DOCTOR: Otra vez.
ELLA: Cómo quisiera ir a Brasil.
DOCTOR: Una última vez.
ELLA: Cómo quisiera ir a Brasil.
DOCTOR: Espléndido. (Se sienta). Me parece señorita que está usted en muy sanas condiciones, cosa que me alegra de verdad. Trate de mantenerse así. Solamente le voy a dar una muy breve listita de recomendaciones para que su cuerpo se conserve en el camino de la salud.
ELLA: ¿Estoy sana?
DOCTOR: Así es.
ELLA: ¿O sea que no tengo nada?
DOCTOR: Nada serio ni de preocupación.
ELLA: Vaya…
DOCTOR: Si tiene usted alguna pregunta por favor hágala, y si no, ya puede pasar a ponerse su ropita.
ELLA: Sí, doctor. (Se dirige hacia fuera de escena, por donde entró. Se detiene). Doctor, sí quisiera hacerle una pregunta.
DOCTOR: Dígame.
ELLA: ¿Es usted casado?
DOCTOR: Así es.
ELLA: Y ¿es feliz?
DOCTOR: Señorita, je, je, llevo 12 años casado, qué más quiere que le diga.
ELLA: Dígame si está enamorado de su esposa.
DOCTOR: ¿Enamorado?, seguro que sí, imagínese…. ¿cómo enamorado? ¿quiere usted decir si me llevo bien con mi esposa?
ELLA: No.
DOCTOR: ¿Quiere usted decir si tenemos planes para el futuro?
ELLA: No.
DOCTOR: Ah, ya sé, usted quiere saber si nos peleamos poco o mucho; pues me parece que nos peleamos bastante poco.
ELLA: No, doctor; lo que yo quiero saber es si usted está enamorado de su esposa; si la ama, si lo apasiona, si lo hace feliz. Si se hacen felices mutuamente.
DOCTOR: Bueno, yo creo que….. ¿felices? ¿mutuamente?, tendría que pensarlo bien para no darle una respuesta equivocada, en principio le diría que la felicidad es un término que… por supuesto……¿si me apasiona?, ¡qué chistoso! vaya, pues, me lo deja de tarea si es tan gentil.
ELLA: Doctor, ¿ve usted esta mancha? (Le muestra su cicatriz).
DOCTOR: ¿Qué mancha?
ELLA: Esta que tengo aquí.
DOCTOR: ¿Aquí dónde?
ELLA: Aquí.
DOCTOR: No veo nada, me apena mucho pero así es.
ELLA: No se preocupe doctor, no es nada importante. Bueno, voy a cambiarme.
DOCTOR: Muy bien. Mientras tanto aquí le anoto las vitaminas que necesita y un par de reforzadores para su organismo. Qué bueno que vino a hacerse este examen de rutina, ha sido de gran utilidad, ¿no le parece? Es muy importante saber si uno tiene un cuerpo sano o no. Un médico ayuda a que la persona sepa si está sana o no, y qué le hace falta para llegar a la salud. Ah, ya entendí, usted me pregunta si mi esposa y yo comemos juntos de vez en cuando y esas cosas. Muy bien, muy bien. Bueno, algunas veces sí, claro, pero otras no porque eso así es. Ya está su receta, señorita. (Se oye una puerta que se abre y se cierra. ELLA se fue) ¿Señorita?

C U A D R O     O C H O
Casa de AMIGO1.

AMIGO1: Esta es mi propuesta estrella para la cena de año nuevo. Está probada y aprobada por todos menos por ti. Así que sólo falta que des el sí para incluirla definitivamente en el menú. Es una pasta de mi propia creación.  Todavía no entres, yo te aviso. La vista y el olfato van de la manita con el gusto. Si la mesa está bien puesta el platillo sabe mejor, si la comida está a la temperatura adecuada y es olorosa y además se ve rica de seguro tendremos un momento lleno de placer.  Bueno, parece que ya está todo listo para el ensayo final.  Puedes entrar, pero hazlo despacito por favor. Tienes que integrarte a la atmósfera, no irrumpir en ella así nada más.  Ay, qué momento. Qué nervios.
ELLA: (Entrando despacio). Velitas y todo. Qué buen gusto tienes. Qué linda se ve la mesa, y qué bien huele. Puedo aprobarlo desde ahorita, estoy encantada y todavía no lo he comido. Mmmm.
AMIGO1: ¿Tienes hambre?
ELLA: No mucha.
AMIGO1: No importa, con eso me conformo. (Se sientan) Te va a fascinar, estoy seguro.
ELLA: ¿Por dónde tengo que comenzar?
AMIGO1: Primero prueba un poquito de esta parte de la pasta. Sólo un poco.
ELLA: Mmmm.
AMIGO1: ¿Te gustó?, ¿de veras?
ELLA: Mmmjjmm.
AMIGO1: Ay, qué alegría, qué alegría. Ahora dale un traguito al vino, sólo un poquito, como si te mojaras los labios.
ELLA: Mmmmjjmm.
AMIGO1: Qué bien se combinan, ¿verdad?
ELLA: Está delicioso.
AMIGO1: Bueno, ahora prueba un poco de esta parte de la pasta. Y cuando lo sientas, le das otro traguito al vino. Así, despacio. (ELLA hace gestos de aprobación). Qué maravilla, soy un genio, qué alegría me da verte esa cara. Soy un chef exitoso, ya lo probaron los tres y los tres están complacidos.
ELLA: Complacida es poco, esta pasta le da bienestar al espíritu. Está riquísima.
AMIGO1: Debería poner un restaurante.
ELLA: Y el vino, qué bien sabe.
AMIGO1: Soy un chef muy feliz. Me doy por satisfecho, querido público, ya tengo el plato principal de la cena de año nuevo. Nada más me falta escoger qué voy a servir de entrada y qué comeremos de postre. Ya falta menos, estoy muy contento, muy contento. (La observa hasta que termina de comer). ¿Quieres más?
ELLA: No, gracias, ya no puedo.
AMIGO1: Ah, antes de que se me olvide. Toma. (Le da a ELLA una hoja de votación).
ELLA: ¿Y esto qué es?
AMIGO1: Es para las elecciones.
ELLA: ¿Qué hay que elegir?
AMIGO1: Hay que elegir un presidente del Club.
ELLA: Pero si ya tenemos presidente.
AMIGO1: No, con lo de anoche nuestro presidente decidió que se nos había impuesto y que mejor debíamos elegir uno por votación libre y secreta. “Quiero ser el presidente de nuestro club, dijo, no su dictador”.
ELLA: Me parece bien. ¿Tienes una pluma?
AMIGO1: Nadie puede votar por sí mismo, ¿eh?; no puedes elegirte a ti de presidente. (AMIGO1 le da una pluma)
ELLA: Claro que no, no te preocupes. (ELLA vota). ¿Dónde está la urna?
AMIGO1: Aquí. En la sesión de hoy la abrimos y vemos quién ganó.
ELLA: Es impresionante.
AMIGO1: ¿Qué?
ELLA: La rapidez. Nuestro club tiene un día de nacido y ya va camino a la democracia.  Comenzará el año con su nueva etapa democrática. Por cierto, ¿cuándo vamos a recibir el año nuevo?
AMIGO1: No lo hemos decidido. Por mí que sea en cuanto tenga el menú completo, yo no quiero esperar más. Pero tenemos que ponernos de acuerdo.
ELLA: Yo creo que todavía no estoy lista.
AMIGO1: De todas maneras no lo podemos decidir hasta que el nuevo presidente electo sea electo y tome posesión del cargo.
ELLA: Tienes razón.
AMIGO1: Oye y ¿fuiste al doctor?
ELLA: Sí, sí fui.
AMIGO1: ¿Y?
ELLA: Dice que estoy bien.
AMIGO1: ¿Entonces?
ELLA: ¿Qué?
AMIGO1: ¿Por qué tienes esa cara?
ELLA: Porque estoy confundida.
AMIGO1: Cuéntame.
ELLA: Tengo la cicatriz, él está en la cárcel y no me siento mejor.  No entiendo.  Se suponía que al encerrarlo a él, yo iba a sentir una especie de alivio, pero no siento alivio para nada. Más bien siento que la que está atrapada soy yo. Y no dejo de pensar en él, por más que mire la cicatriz. Y no consigo despreciarlo, ay, si pudiera despreciarlo. (Pausa) Supongo que podría despreciarlo si realmente me esforzara, si le dedicara tiempo. Quizá también el desprecio necesita tiempo y yo no le he dado el tiempo suficiente. Pero entonces no entiendo por qué no le dedico tiempo si quiero despreciarlo. (Intrigada) A menos que no quiera despreciarlo y entonces…¿a qué le estoy dedicando tiempo?. (Pausa) ¿Qué es lo que estoy haciendo con mi tiempo, hacia dónde me estoy dirigiendo?. Seguro que no me estoy dirigiendo hacia el alivio porque no le estoy dedicando tiempo al alivio. Pero cómo se dirige uno hacia el alivio si está uno tratando de dirigirse hacia el desprecio pero sin dedicarle suficiente tiempo. ¡Qué desastre! (Reflexiona) Y mi cicatriz, es como una huella, es mi tesoro, pero también es mi ancla. ¡Cómo se ve a llegar al alivio si está uno anclado, y cómo puede uno desanclarse cuando uno mismo pidió el ancla! (Concluyente) O sea que eso es lo que he estado haciendo, a eso le he dedicado mi tiempo: a anclarme. Muy bien, pues estoy anclada y ¿ahora? ¿ahora qué? Qué hace uno cuando se está anclando sin darse bien cuenta de que es a anclarse a lo que dirige su tiempo; no, más bien ¿qué hace uno cuando se da cuenta de que no se estaba dando cuenta? Porque es obvio que uno no le estaba dando tiempo a darme cuenta. (Como una revelación) El tiempo es importante. Hay que darle tiempo a la importancia del tiempo. (Pausa) De ahora en adelante voy a dedicarle tiempo a la importancia que tiene darse tiempo. No haré nada más que dedicarle tiempo a la importancia que tiene darse cuenta de lo importante que es darse tiempo. Si te das tiempo te das cuenta. Eso es. Exacto. (Silencio).
AMIGO1: O sea ¿qué…?.
ELLA: O sea que no me distraigas porque me estoy dando tiempo de darme cuenta. (Silencio).
AMIGO1: (Bajito). ¿Puedo ofrecerte mientras un café?
ELLA: (Bajito). Mejor… ¿me sirves más vino?
AMIGO1 sirve dos copas de vino. ELLA bebe, él bebe, ELLA bebe, él le vuelve a llenar la copa. Oscuro. Fin del primer acto.

   S E G U N D O    A C T O

C U A D R O     N U E V E
Consultorio médico.

DOCTOR: …la bata va con la abertura por delante si me hace favor. Bueno, pues le decía: si usted está aquí puede ser porque quiere componerse pero no sabe bien qué es lo que tiene descompuesto, y necesita preguntarme. O puede ser que quiera estar segura de que está usted perfectamente y si es así, nos dará mucho gusto. Claro que también puede ser que venga usted a querer preguntarme si estoy casado y qué tal me llevo con mi esposa y eso de entrada le digo que está fuera de lugar, totalmente fuera de lugar.
AMIGA: Ya estoy, doctor.
DOCTOR: Entonces pase por aquí por favor. Ah, muy bien una revisión de rutina. Haremos primero la parte teórica y después la parte práctica, ¿de acuerdo?.
AMIGA: De acuerdo.
DOCTOR: Conteste como mejor le parezca. Puede usted equivocarse pero eso no tiene manera de saberlo hasta el final. Número 1 ¿qué prefiere: estar parada, sentada o acostada?
AMIGA: Sentada.
DOCTOR: ¿Come bien?
AMIGA: Creo que sí.
DOCTOR: ¿Duerme bien?
AMIGA: No, para nada, en absoluto, duermo pésimo.
DOCTOR: ¿Cuántas veces al día hace usted pipí?
AMIGA: No tengo idea.
DOCTOR: ¿Cuántos estornudos tiene al día?
AMIGA: Dos saliendo de bañarme y otros dos entre la puerta de la casa y la del carro.
DOCTOR: ¿Cuántas carcajadas tiene al día?
AMIGA: Varias.
DOCTOR: ¿Tiene termómetro en casa?
AMIGA: Sí.
DOCTOR: ¿Tiene mascotas?
AMIGA: Tengo un hamster.
DOCTOR: ¿Usa ropa apretada?
AMIGA: No, bueno, a veces.
DOCTOR: ¿Ha estado con policías últimamente?
AMIGA: No.
DOCTOR: Muy bien, vayamos a la segunda parte, conteste a, b, o c ¿de acuerdo?
AMIGA: De acuerdo.
DOCTOR: Sus relaciones sexuales son a) divertidas, b) chistosas, c) entretenidas.
AMIGA: Chistosas. B)
DOCTOR: ¿Cuántas veces al día revisa usted su pulso, a)dos veces, b) tres veces, c) diez veces.
AMIGA: Diez veces.
DOCTOR: ¿Qué clima prefiere a) cálido lluvioso, b) templado húmedo, c) frío reseco?
AMIGA: Templado húmedo.
DOCTOR: Muy bien y ahora la última parte responda solamente sí o no. ¿de acuerdo?
AMIGA: De acuerdo.
DOCTOR: ¿Le gusta leer?
AMIGA: Sí.
DOCTOR: ¿Sabe dibujar?
AMIGA: Sí.
DOCTOR: ¿Sueña con frecuencia?
AMIGA: No.
DOCTOR: ¿Le gusta hacer ejercicio?
AMIGA: No.
DOCTOR: ¿Le gusta el sexo oral?
AMIGA: ¿Es en serio?

C U A D R O     D I E Z
Casa de AMIGO1. Beben vino. Hay varios recetarios en la mesa.

ELLA: Apios rellenos de queso, paté casero, quesadillas de sesos…esto haz de cuenta que no lo dije, sufflé de camarones. Sufflé de camarones….¿qué es sufflé?
AMIGO1: Olvídalo, nuestro expresidente es alérgico a los mariscos.
ELLA: Aguacates rellenos de atún.
AMIGO1: ¿Qué tal esto? Sopa de cebolla.
ELLA: Muy francés.
AMIGO1: ¿O sea que no?
ELLA: O sea que es una opción, pero busquemos más.
AMIGO1: Bueno, me parece bien.
ELLA: Sopa de tortilla.
AMIGO1: Eso jamás, si el plato fuerte es pasta no se combina con otro carbohidrato.
ELLA: A ver, ya explícame esa teoría misteriosa por favor.
AMIGO1: No tiene nada de misterio: nada más no se combinan carbohidratos con carbohidratos.
ELLA: ¿O qué?
AMIGO1: O nada, simplemente no es sano, no se llevan.
ELLA: Como fideos con lentejeas.
AMIGO1: No, imposible.
ELLA: Arroz con papas
AMIGO1: No, tampoco.
ELLA: Ya entendí. Uy, qué rico, crema de acelga.
AMIGO1: Eso tampoco es posible, obedece a un principio distinto pero tampoco se puede.
ELLA: ¿No se puede la crema de acelgas?
AMIGO1: No, habiendo pasta. Es que tampoco debe combinarse carbohidratos con lácteos, no es sano, se te pudre todo antes de que termines de masticarlo, es de lo más dañino que existe, no hay estómago decende que lo resista.
ELLA: ¿Se te pudre?, ¿cómo que se te pudre?
AMIGO1: Sí, la leche o cualquier derivado suyo, si lo combinas con un carbohidrato se convierte al llegar al estómago en una masa indigerible que obstruye las puertas del duodeno y los alimentos no pueden pasar al intestino y como se quedan ahí mucho tiempo, se pudre todo.
ELLA: (Se ríe y luego se asusta) Dios mío.
AMIGO1: Sí, es tremendo.
ELLA: Jamás se me hubiera ocurrido. Hay algo más que deba saber antes de seguir tratando de escoger menú.
AMIGO1: Mmm, sí, los vegetales verdes no van con los amarillos, a menos que los hayas hervido antes; las frutas nunca, jamás, se combinan con las carnes rojas, de otro modo seguro que hay problemas, problemas fatales; los cereales crudos no se llevan con los quesos fuertes y los riñones de cerdo no se llevan con nada. La pimienta no se come de noche, a menos que hayas desayunado jugo de zanahoria; la zanahoria cocida no te ayuda a la vista y si está muy caliente te puede quemar la lengua; mmm… el pepino crudo te hace eructar todo el día, pero si  te lo comes estando borracho entonces ni lo sientes. Creo que eso es todo.
ELLA: Qué interesante. Los alimentos son toda una ciencia.
AMIGO1: Así es, por eso la cocina es un arte.
ELLA: Y pensar que yo nada más como y ya. Jamás me había puesto a pensar si las cosas combinan o no.
AMIGO1: Supongo que  entonces siempre habrás comido bien porque de otra forma tu estómago no lo resistiría. (Pausa).
ELLA: Cuando cumplimos 5 meses él  preparó una cena deliciosa.  Llevó un vino blanco, yo puse la mesa y lo acompañé mientras cocinaba. De vez en cuando me acercaba para besarlo y él me sonreía porque sabía muy bien que lo que estaba preparando iba a fascinarme.
AMIGO1: ¿Qué cenaron?
ELLA: Alcaparras rellenas.
AMIGO1: ¿¿¿Alcaparras rellenas???, ¿rellenas de qué?
ELLA: De ajo. ¿No combina?
AMIGO1: Déjame pensarlo, es la primera vez que oigo eso. Alcaparras rellenas.
ELLA: Seguro que no van bien porque esa noche me dijo que me amaba como a nadie y al día siguiente terminó conmigo.
AMIGO1: No llores por favor.
ELLA: No, no te preocupes. (Mostrándole una foto de recetario) ¿Qué tal esta ensalada de queso, manzana, crema, nuez…?
AMIGO1: La manzana y el queso no van. Además la nuez no combina con la pasta. Es un problema ¿verdad?, si cuando les dije que esto me quitaba el sueño no me querían creer. ¿Cómo te suena un coctel de champiñones?
ELLA: Delicioso. Yo encantada.
AMIGO1: ¿De veras?
ELLA: De veras. Me parece perfecto.
AMIGO: Bueno, ya tenemos la sopa de cebolla y el coctel de champignones. ¿Buscamos una tercera opción o nos vamos con el postre?
ELLA: Nos vamos con el postre. ¿Dónde tienes más libros?
AMIGO1: Ahorita los traigo.(De salida) Ve pensando qué se te antojaría.
ELLA: ¿Quieres más vino? (Sirve dos copas).
AMIGO1: (Desde afuera). Sí.
ELLA: ¿Sabes qué estoy pensando ahorita? Pienso en el amor que sentí, que siento por él y me da miedo…no sé si pueda volver a sentirlo.
AMIGO1: (Entrando).  Pero mujer, el sentimiento es tuyo, tú lo engendraste, puedes volver a engendrarlo.
ELLA: Sí, es mío, pero él lo provocó.
AMIGO1: No faltará quien quiera volver a provocarlo. Y ahí estará tu sentimiento listo para volver a dejarse provocar.
ELLA: Pero a lo mejor no es el mismo mismo sentimiento.
AMIGO1: Y para qué quieres el mismo mismo sentimiento otra vez. Mejor que venga otro que de seguro será mejor que éste.
ELLA: ¿Tú lo crees deveras?
AMIGO1: Estoy seguro que sí.
ELLA: No, pero deveras, deveras.
AMIGO1: Deveras, deveras, sí.
ELLA: Pero ¿sí me entiendes?
AMIGO1: Perfectamente.
ELLA: Es que si dices “perfectamene” siento que no me estás entendiendo, que nada más quieres poner mi amor en una caja donde están todos los amores de todas las personas, y no debe ser así, porque el mío…
AMIGO1: El tuyo, claro que sí, tú lo que sientes es que lo tuyo no le ha pasado a nadie.
ELLA: ¡Por supuesto que no le ha pasado a nadie, porque me está pasando a mí! Esto que siento es mío y de nadie más.
AMIGO1: (Tratando de evitar una crisis) Bueno claro que es tuyo, ni modo que en todo el planeta no hubiera más que una sola  decepción que va cambiando de dueño y viaja así recorriendo el mundo entero y ahora es tu turno y luego es turno del vecino; no, claro que no. Lo que quiero decir es que aunque lo tuyo es especial no es algo que…..
ELLA: ¡¡Es que estos 5 meses fueron como 5 años comprimidos, yo lo amé durante 5 años comprimidos!!
AMIGO1: (Frente a la crisis) Ay, Dios mío.
ELLA: Lo mío fue amor al cubo, amor a la quinta potencia.
AMIGO1: Yo sé, no llores por favor.
ELLA: Este amor es único. Es único.
AMIGO1: Cada amor es único.
ELLA: Este es tan único como cualquier otro. ¿Está claro eso?
AMIGO1: (Sonriendo). Clarísimo.
ELLA: Mejor dicho, este amor es único como el más único, ¿está claro eso?
AMIGO1: Clarísimo. (La mira hasta que deja de llorar) ¿Quieres más vino?
ELLA: No, se me antojó algo dulce.
AMIGO1: Como ¿qué?
ELLA: Como un….. no sé…. algo como….un mousse de chocolate.
AMIGO1: Magnífico. ¿Estás más tranquila?
ELLA: Sí, gracias
AMIGO1: Ya está entonces.
ELLA: ¿Qué cosa?
AMIGO1: El menú de fin de año. Por fin, ya está.
ELLA: Ah, ¿sí?
AMIGO1: Coctel de champiñones, Spaguetti a la albahaca y mousse de chocolate.
ELLA: (Se ríe). Suena muy chistoso.
AMIGO1: Pero va a quedar muy rico.
ELLA: (Ríe más) Champiñones con mousse de chocolate.
AMIGO1: ¿De qué te ríes? Va a quedar muy bien te lo aseguro.
ELLA: ¡Guácatelas!
AMIGO1: Oye, ¿qué te pasa?, te vas a tragar tus carcajadas cuando te estés chupando los dedos. ¿Me oíste?
ELLA: Oiu. (Risas de ambos)
AMIGO1: Ya deja de reírte.
ELLA: Tú te estás riendo, yo no.
AMIGO1: Bueno te prefiero tonta risueña a tonta chillona.
Risas. Pausa.
AMIGO1: ¿Por qué lo tienes encerrado?
ELLA: Buena pregunta. Para no tener que reaccionar como adulta, yo creo.
AMIGO1: Si se va es porque así lo quiere, y punto.
ELLA: Sí, pero yo sentí que se llevaba también la mitad de mi organismo. Que se llevaba la mitad de mi aire, de mi fuerza y todas mis capacidades para amar, besar, disfrutar, divertirme. Respirar.
AMIGO1: Seguro que no se llevó tu capacidad para beber porque mira nada más….
Risas.
ELLA: No, no se la llevó. Y la verdad es que no se llevó nada. Estoy enterita. Pero…
AMIGO1: ¿Pero?
ELLA: Hace 10 días que no lo veo y no sé qué hacer con mis ojos.
AMIGO1: (Imitándola). Sospecho que tienes que darles tiempo de que se den cuenta de que si se dan el suficiente tiempo pueden mirar cosas que no se habían dado tiempo, perdón, cuenta de que existían hasta que dedicaste todo el tiempo que darse cuenta requiere.
ELLA: Búrlate. Te prefiero tonto cocinero a tonto payaso.
Risas. Pausa.
ELLA: (Suspira). En este momento siento que respiro con tres pulmones.
AMIGO1: (Tomándola de la mano). Vas a estar bien.
ELLA: Sí, lo sé, sobre todo si me das una sal de uvas.
AMIGO1: Ahorita vengo. Oye y ¿te enseñó a hacer las alcaparras rellenas de ajo?, o ¿pudiste preguntarle de dónde sacó la receta?
ELLA: No tuvimos tiempo.
AMIGO1: En 5 meses ¿no tuvieron tiempo?
ELLA: (Para sí) 5 meses se van como agua. Duran lo que 5 días. Se escurren en 5 minutitos.
AMIGO1: Ya es hora de irnos al Club. (Toma la urna)
ELLA: (Bebe la sal de uvas). Necesito un mapa.
Salen.

C U A D R O     O N C E
Departamento de policía. Los policías brindan con agua, están felices.

POLICÍA1: Salud, compañero.
POLICÍA2: Salud.
POLICÍA1: Gran arresto, compañero, salvo su mejor opinión yo me atrevería a decir que fue una delicia de arresto.
POLICÍA2: Estuvo usted magnífico sin lugar a dudas. ¡Qué forma de mirar al sospechoso!
POLICÍA1: Pero no se quite mérito si me hace el favor. ¡Qué manera la suya de tratar con el hombre, de hacerle saber su situación!
POLICÍA2: Creo que debemos sentirnos absolutamente satisfechos por lo ocurrido el día de hoy.
POLICÍA1: Estoy de acuerdo. Completamente de acuerdo.
POLICÍA2: Fuimos los instrumentos fieles de la ley, compañero. ¡Qué orgullo!
POLICÍA1:Un preso más compañero, un peligro menos para las calles.
POLICÍA2: ¡Salud!
POLICÍA1: ¡Salud!
Ven a ELLA acercarse por el pasillo.
POLICÍA1: Mire nada más, ¡qué agradable sorpresa!
POLICÍA2: ¡Y qué a tiempo llega!
POLICÍA1: Tiene que brindar con nosotros. ¿No le parece?, ¿no le parece que es como para brindar?
POLICÍA2: Bueno, desde luego que no queremos parecer arrogantes ni mucho menos…
POLICÍA1: Ni mucho menos…
POLICÍA2: Pero es verdad que hoy hicimos un trabajo, ¿cómo decirlo?, ¿cómo lo llamaría usted compañero?
POLICÍA1: Yo lo llamaría delicado, sutil y elegante.
POLICÍA2: ¡Qué bien lo define! Pues eso. Es notable y por eso merecemos un brindis.
POLICÍA1: (Con cierta solemnidad) Un brindis, compañero.
POLICÍA2: Por nosotros.
POLICÍA1: Por nosotros.
POLICÍA2: Por nosotros.
POLICÍA1: Y por el reo que es de un civilizado que da gusto.
POLICÍA2: Y por ELLA que nos llevó hasta él.
POLICÍA1: Y por la ley, compañero.
POLICÍA2: Por la ley, salud.
POLICÍA1: Mire, compañero. Se detuvo a medio pasillo.
POLICÍA2: (Haciéndole señas) ¿Está mirando para acá, nos está viendo?
POLICÍA1: Parece que mira hacia acá pero no parece estarnos viendo.
POLICÍA2: Ahora agachó la cabeza. ¿Qué fue eso?
POLICÍA1: Fue, y lo digo sin temor a equivocarme puesto que estoy seguro de lo que veo, fue un suspiro, compañero.
POLICÍA2: Un suspiro…
POLICÍA1: Sin duda alguna.
POLICÍA2: Dígame si ve lo mismo que creo ver yo, la señorita está digamos algo así como ¿bailando?
POLICÍA1: Bueno, quizá bailando, bailando…. ¿usted diría que está bailando?
POLICÍA2: Yo diría que se mece, compañero. Como si estuviera flotando en un barquito.
POLICÍA1: En un barquito, eso es. Lento el barquito; lento y suave.
POLICÍA2: Creo que va a dar media vuelta.
POLICÍA1: Yo más bien creo que se va a caer.
POLICÍA2: Creo que tiene usted razón.
POLICÍA1: No, el que tiene la razón es usted, está dando media vuelta.
POLICÍA2: (Gritándole a ELLA). ¡Oiga!
POLICÍA1: Shhh, ¿para qué la llama?
POLICÍA2: Para contarle, compañero; para que sepa lo exitosamente que cumplimos nuestra palabra, que sepa que el acusado no se resistió, que lo trajimos sin ningún problema, que…
POLICÍA1: No, compañero. La labor de la justicia no necesita esa clase de recompensa. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer y punto.
POLICÍA2: Sí, de acuerdo pero este arresto de hoy fue una cosa especial, y ELLA podría brindar con nosotros. Todo es idea suya: ELLA lo manda arrestar, él no se resiste en absoluto, nosotros salimos ilesos y tenemos agua pura y limpia para celebrar. ¡Es un gran momento, no lo niegue!
POLICÍA1: Yo no lo niego compañero, pero invitar a las demás personas a que festejen por estas cosas…
POLICÍA2: Pero si no es nada más para festejar, es para que sepa que…
POLICÍA1: La recompensa del policía es la sensación de haber hecho lo correcto. Esta sensación muy rara vez la alcanzamos, ¡muy rara vez!, ¿se da cuenta de que hoy la estamos teniendo?, ¿la percibe?
POLICÍA2: Perfectamente.
POLICÍA1: ¡Entonces no la arruine, compañero! ¿Quiere arruinarla?
POLICÍA2: No, no, no, no.
POLICÍA1: Además mire; ya se va.
POLICÍA2: Ya se va. Como en un barquito.
POLICÍA1: Así es, como en un barquito lento.
POLICÍA2: Ya se va.
POLICÍA1: (Dándole un par de palmadas en la espalda) Déjela ir, compañero y hagamos el reporte de nuestro impecable arresto.
POLICÍA2: (Sin quitar la vista del pasillo, hasta el final de la escena) Está bien, al trabajo, pues.
POLICÍA1: (Se sienta en el escritorio y no se levantará hasta el final de la escena) Al trabajo.
POLICÍA2: Mire, ahí viene otra vez.
POLICÍA1: ¿Como en un barquito?
POLICÍA2: Como en un barquito. Se detuvo a medio pasillo otra vez.
POLICÍA1: ¿Está mirando hacia acá?
POLICÍA2: No, está descolgando el teléfono público. Va a hablar por teléfono. (Suena el teléfono)
POLICÍA1: (Contestando).  Policía buenas tardes.
POLICÍA2: Ya colgó. (Al POLICÍA1) ¿Quién era?
POLICÍA1: Me colgaron.
POLICÍA2: Ahora descuelga otra vez. Marca otra vez un número. (Suena el teléfono).
POLICÍA1: (Contestando). Policía buenas tardes.
POLICÍA2: Ya volvió a colgar. (Al POLICÍA1) ¿Quién era?
POLICÍA1: Me colgaron otra vez.
POLICÍA2: Es increíble, está marcando otra vez un número. (Suena el teléfono).
POLICÍA1: (Contestando). Policía buenas tardes.
POLICÍA2: Ahora sí está hablando.
POLICÍA1: Sí, dígame.
POLICÍA2: ¿Con quién estará hablando?
POLICÍA1: Ajá, sí, hoy al mediodía.
POLICÍA2: ¿Por qué agarrará con las dos manos el teléfono?
POLICÍA1: ¡No puede ser!, ¿está segura?
POLICÍA2: Parece que estuviera diciendo un secreto.
POLICÍA1: ¡Cómo es posible!, está bien, lo revisaremos cuanto antes; pero dígame quién habla.
POLICÍA2: Ya volvió a colgar.
POLICÍA1: ¡Bueno!, ¡bueno!
POLICÍA2: Ahora sí ya se va.
POLICÍA1: ¿Bueno? ¡Qué barbaridad!
POLICÍA2: (Al POLICÍA1) ¿Quién era?
POLICÍA1: Una mujer.
POLICÍA2: ¿Qué quería?
POLICÍA1: Decirnos que el hombre que arrestamos hoy es inocente.
POLICÍA2: ¿Que, que, qué?
POLICÍA1: Que le revisemos el pecho, y que si no le vemos nada es porque la marca está oculta, pero que si le tocamos ahí le va a doler.
POLICÍA2: ¿Y por qué tenía que decirnos eso?
POLICÍA1: Para que lo dejemos libre. Que es inocente, que fue un error.
POLICÍA2: ¿Un error?
POLICÍA1: Y eso no es lo peor.
POLICÍA2: ¿Qué es peor que cometer un error?
POLICÍA1: El hombre sí se venía quejando de un dolor.
POLICÍA2: ¿De un dolor? ¡Qué horror!
POLICÍA1: La mujer puede tener razón, a lo mejor.
POLICÍA2: Nuestro impecable arresto ¡ja!, qué vergüenza con el señor.
POLICÍA1: Si él también está herido, le diremos que nos disculpe, si nos hace el favor.
POLICÍA2: ¿Quién se lo dirá?
POLICÍA1: Vamos juntos, para darnos…
POLICÍA2: Valor.

C U A D R O     D O C E
Consultorio médico.

DOCTOR: Muy bien, señorita pues eso es todo. Si tiene usted alguna pregunta hágala y si no ya puede pasar a cambiarse.
AMIGA: Doctor, sí tengo una pregunta qué hacerle.
DOCTOR: Dígame.
AMIGA: Mmm……¿cómo debe uno decirle a sus hijos que no hagan algo que no deben hacer?; no me refiero a cosas como no pegarle a otros niños o a no hacer cochinadas con la comida, sino a esas cosas que a uno le dicen que no debe hacer y que parecen muy misteriosas, o que no tiene sentido. Debo decirle “no lo hagas y punto. ¿Por qué?, porque yo digo”, o “no lo hagas porque a mí me dijeron que eso no se hace y yo obedecí y mira qué bien estoy” o “por favor no lo hagas porque eso es lo que me dijeron que tenía que decirte si te miraba haciendo lo que estás haciendo”; o “hazlo si quieres y decide si vale o no la pena”, o “hazlo y disfrútalo ahora que eres chico y te ves gracioso”.
DOCTOR: ……
AMIGA: Mm….ésa es mi pregunta.
DOCTOR: ……¿es en serio?

C U A D R O     T R E C E
Taller del TATUADOR. TATUADOR le prestó un saco o una corbata a AMIGO2.

AMIGO2: ¿Cómo me veo?, ¿ya estoy, no?, ¿cómo me veo?
TATUADOR: Nervioso.
AMIGO2: Bueno, sí, pero aparte.
TATUADOR: Lo nervioso que estás impide que se vea lo bien que te ves.
AMIGO2: Eso no va a tener remedio. No sé qué voy a hacer cuando anuncien al nuevo presidente.
TATUADOR: A lo mejor te eligieron a ti.
AMIGO2: Cállate, por favor, no lo digas. Ni siquiera voy a pensar en la posibilidad.
TATUADOR: Bueno.
AMIGO2: (A sí mismo) Tranquilo, lo que ha de ser sará y será lo mejor. Tú tranquilo. (Al TATUADOR) La verdad es que cualquiera podría ser el elegido.  Cualquiera tiene las cualidades suficientes. En serio. Una de ellas, la que conociste, es muy observadora y además es amorosa al hablar, esas son cualidades importantes. La otra, por la que yo voté, es de una fortaleza que asusta; tiene un genio espantoso, pero siempre dice exáctamente lo que piensa, no hay margen de error en ese aspecto, además tiene unos ojos muy hermosos. Y nuestro amigo que es bondadoso como ningún otro ser humano sobre este planeta.
TATUADOR: Y tú.
AMIGO2: Y yo, claro, que soy un arrogante.
TATUADOR: Arrogante. ¿Esa es tu única cualidad?
AMIGO2: Sí, pero te aseguro que esto del club me entusiasma tremendamente. No, más que entusiasmarme, me importa, me apasiona. Me importa deveras mucho, y además me gusta. (Asombrado) ¿Te das cuenta?, parece increíble que me importe tanto algo que me guste, ¿te fijas? Yo lo escogí, nadie me dijo que había que hacerlo. (Excitado)  Eso…… es……..extraordinario. Ja, ja. Perdón, estoy nervioso. ¿Cómo me veo?
TATUADOR: Ahorita te ves contento; acelerado y contento.
AMIGO2: ¿Sabes qué siento?
TATUADOR: No.
AMIGO2: ¿Sí has sentido cuando te cae un veinte de algo importante?
TATUADOR: Sí.
AMIGO2: Que sientes que de pronto estás a punto de cambiar de opinión acerca de algo crucial. Que sientes que ya te cayó un veinte de vital importancia.
TATUADOR: Sí, ya sé de qué hablas. ¿Eso sientes?
AMIGO2: No que ya me cayó, pero que está apunto. Está apunto de caerme, lo siento dar vueltas alrededor de la rendija.
TATUADOR: ¿Y sobre qué es el veinte que te va a caer?
AMIGO2: No tengo idea, pero está apunto. Y me parece que el club tiene que ver con eso.
TATUADOR: Oye tengo una duda, ¿qué va a pasar cuando vuelvan a tener sueño?
AMIGO2: (Como parado en seco) Hablaste con todo el estilo que te caracteriza. Es impresionante. Es la peor pregunta que podías hacerme en este momento. La peor, y la hiciste. ¿Y te ríes?
TATUADOR: Sonrío nada más. Cuando acabes de quejarte me contestas.
AMIGO2: Cuando nos vuelva a dar sueño…cuando se acabe el insomnio…hacemos otro club. (Contento con su respuesta). Debe haber muchos motivos para organizarse y formar un club. Sonríen los dos.
TATUADOR: Se te va a hacer tarde.
AMIGO2: Deséame suerte.
TATUADOR: Buena suerte.
AMIGO2: ¿Cómo me veo?
TATUADOR: Feliz.
AMIGO2: (Que sí se ve feliz. Sonriendo)  No, ya en serio.

C U A D R O     C A T O R C E
Club del insomnio. Las hojas de votación están dobladas sobre la mesa, la urna está a un lado. Cada uno de ellos va a desdoblar una hoja para que todos vean para quién es ese voto. Los cuatro están parados, muy cerca para poder leer el nombre que esté escrito en cada una. AMIGO1 toma una hoja..

AMIGO1: ¿Listos?
ELLA: Sí.
AMIGA: Sí.
AMIGO2: Ajá. (AMIGO1 abre la hoja y todos leen) Soy yo, ¡es para mí!, es un voto para mí. (A ELLA) Fuiste tú, ¿verdad?
ELLA: El voto es secreto. Te toca.
AMIGO2: (Abre la hoja y todos leen). ¡¡Ah, es otro para mí!!, es para mí, ¿quién fue?, ya díganme.
AMIGA: Shhh. No metas el desorden o empiezo a gritar que hubo fraude. Me toca. (Abre la tercera hoja y todos leen) ¿Yo? (Mirándolos a todos) Ay, van a ver; ¿cómo creen que yo? Ay, ay, ay, ya me conmoví.
AMIGO2: No metas el desorden.
AMIGO1: Tranquilos todos que falta una.
ELLA: Me toca. (Abre la última hoja y todos leen) Para ti. Felicidades señor presidente.
AMIGO2: ¡Es para mí!, ¡los tres votaron por mí!
AMIGO1: ¡Felicidades, presidente electo!
AMIGA: ¡Felicidades, señor presidente! (al oído) y gracias por votar por mí.
Más abrazos, felicitaciones, agradecimientos.
AMIGO2: Bueno, su atención por favor. No saben qué contento estoy. Pero no voy a dar un discurso de agradecimiento. Lo único que quiero decirles es que esta urna ahora es un buzón de sugerencias. (Aplausos y bravos). Pueden escribir sus sugerencias y depositarlas ahí, o si tienen alguna en este momento por favor exprésense.
AMIGO1: Yo tengo una en este momento, señor Presidente.
AMIGO2: Adelante.
AMIGO1: Sugiero que le cambiemos el nombre al club.
AMIGO2: Alce la mano el que apoye esta sugerencia. (Los cuatro alzan la mano). Muy bien, está hecho, tomémonos unos días para decidir qué nombre nos gustaría que llevara nuestro club, y entonces votamos por el que más nos parezca. ¿Algo más?
AMIGA: Sí, Presidente, yo tengo una idea.
AMIGO2: Adelante.
AMIGA: Sugiero que además del buzón de sugerencias haya uno de quejas.
AMIGO2: Mm…ajá…este…, claro, alce la mano el que apoye esta sugerencia. (Todos alzan la mano de inmediato menos AMIGO2 quien tarda un poco más). Bueno, pues ya está. ¿Algo más?
ELLA: Sí, señor Presidente.
AMIGO2: Adelante.
ELLA: Sugiero que recibamos el año esta misma noche. La vez pasada lo recibimos dos días después, yo digo que ésta nos adelantemos.
AMIGO1: Pero nos estaríamos adelantando una semana, ¿no importa?
AMIGA: Mejor, así escogemos viaje antes que el resto de la humanidad. ¡Ja!
ELLA: Son las 11:10, tenemos el tiempo justo para prepararnos.
AMIGO1: Perfecto, al fin y al cabo si no sale bien, variamos la estrategia para el año que entra.
AMIGO2: ¿50 minutos les parece suficiente?
AMIGA: Más que suficiente. Yo nada más necesitaría cambiarme de ropa, no puedo recibir el año así.
AMIGO1: Yo también tengo que ponerme otra cosa. (Al AMIGO2) Tú ya estás elegante.
AMIGO2: Eso sí. Entonces ¿todos de acuerdo?
AMIGO1: Sí, pero voy a necesitar ayuda para hacer la cena.
ELLA: Te ayudamos entre todos.
AMIGA: Además la noche está muy bonita.
ELLA: ¿Qué dice, señor Presidente?
AMIGO2: Digo que a correr. No hay tiempo ni de levantar la mano. Nos vemos aquí a más tardar al 5 para las doce. (AMIGO1 se sienta a hacer una lista)
ELLA: Bueno, pues corro. (Sale).
AMIGA: Yo también.
AMIGO2: ¡Oye!, si quieres…. puedes…. Invitar…. a tu….
AMIGA: Acabo de terminar con él.
AMIGO2: ¿Que, qué?
AMIGA: Además no estamos completos, no podemos aprobar tu sugerencia.
AMIGO2: La democracia sí, sí, pero mi voto es de calidad.
AMIGA: Gracias, pero no.
AMIGO2: ¿Terminaste?
AMIGA: Amanecí sintiéndome mal y fui al médico porque pensé que estaba embarazada.
AMIGO2: ¿Y estás?
AMIGA: No, pero ahí lo sentí, ahí me di cuenta.
AMIGO2: ¿De..?
AMIGA: De que hay algo que no está bien. No sé si pueda explicarlo…..es una sensación…. Que se parece a….a la angustia. Y saliendo del consultorio fui a terminar con él.
AMIGO2: ¿Y?, ¿cómo te sientes?
AMIGA: Con ganas de comenzar el año. Asustada, también. Bueno, me voy porque si no no me va a dar tiempo.
AMIGO2:  Si puedo hacer algo por ti, ¿me lo dirás?
AMIGA: Sí.
AMIGO2: ¿Segura?
AMIGA: Sí.
AMIGO2: Me preocupo porque, me interesa que…bueno, soy el presidente electo del club y …no es que seas mi favorita, ni nada parecido, un presidente no tiene favoritos, pero… Además así como te ofrezco ayuda a ti, se la puedo ofrecer a los demás también, en cualquier momento, pero…es que tú….En fin, eso hacen los buenos presidentes.
AMIGA: Sí…yo también te quiero (Lo besa en la mejilla). Pero hay que reeducarte, señor Presidente. (Sale)
AMIGO1: Espero con toda el alma que no se me olvide nada. Toma (le da a AMIGO2 la lista) por favor que los champiñones estén absolutamene frescos, ah y el azúcar, permíteme, mejor lo voy a anotar, “azúcar glass” ten, gracias. Yo que tú, corría.
AMIGO2: ¿Me estás mandando al super?
AMIGO1: Creo que sí. Tengo que cambiarme y comenzar a poner la mesa y tú no tienes nada qué
hacer.
AMIGO2: Me estás mandando al súper.
AMIGO1: ¡Así es! señor Presidente. ¡Córrele!
AMIGO2: Ese veinte está deveras a punto de caerme. Pues me voy, no hay tiempo qué perder.

C U A D R O     Q U I N C E
Un puente. VIAJERO está en escena. Entra ELLA vestida de noche, corriendo.

ELLA: Ah, te encontré, te encontré; sabía que te iba a encontrar, lo sabía. ¿Te acuerdas de mí?
VIAJERO: Sólo de milagro porque estás muy…. Estás diferente.
ELLA: Bueno, tengo casi tanta prisa como cuando te conocí.
VIAJERO: Sí, pero ahora sonríes y tus ojos tienen una luz…
ELLA: Tú estás igualito. No has envejecido nada.
VIAJERO: Cómo podría si nos vimos hoy en la mañana.
ELLA: Ay, no sabes, uno puede envejecer en minutos. Créeme.
VIAJERO: Pues entonces tú rejuveneciste en unas cuantas horas. ¿Qué fue lo que pasó?
ELLA: Es que ahora me doy tiempo para darme cuen…. ¿Te gusta mucho este puente?
VIAJERO: Me gustan todos los puentes.
Pausa
ELLA: Me quedé pensando en tu mapa. Yo necesito uno como ése.
VIAJERO: Qué bonita está la noche, ¿verdad? Y qué silenciosa. No hace frío, aunque el aire está fresco. Yo me podría quedar aquí hasta que amaneciera. ¿Te gusta ver el amanecer?
ELLA: No sé, no me acuerdo cuándo fue la última vez que vi uno.
VIAJERO: ¿Cómo supiste que iba a estar aquí?
ELLA: No, no lo sabía.
VIAJERO: Pero viniste y aquí estoy.
ELLA: Presentí que aquí podría encontrarte, sí.
VIAJERO: Eso es como tener brújula. Bueno, es una muy buena manera de comenzar a hacer un mapa.
ELLA: (Entusiasmada) Ah, ¿sí?
VIAJERO: Yo diría.
ELLA: Vine a decirte que te quiero cerca, que quiero que seas mi amigo, que si me dejas me encantaría acompañarte en uno de tus viajes. Tienes dos minutos para pensarlo. No, mentira, nada más tienes uno.
VIAJERO: Estás…. brillas. Siento como si hoy en la mañana hubiera conocido a tu sombra y  ahora ya te veo a ti. Completa. (Silencio)
ELLA: Se acabó el tiempo. ¿Ya lo pensaste?
VIAJERO: No hace falta.
ELLA: ¿Por qué?
VIAJERO: Porque mi brújula me dice que… una amistad entre tú y yo está digamos… bien orientada.
ELLA: Bueno, pues qué bueno, qué bueno. ¡Ay, estoy muy contenta! Gracias. Hace mucho que no estaba tan contenta. Me voy.
VIAJERO: ¿Por qué la elegancia?
ELLA: Es que… mis amigos y yo… ¡Es una gran noche! Me voy, adiós.
VIAJERO: Cuídate ese beso.
ELLA: ¿Qué beso? (VIAJERO se acerca y besa a ELLA en la mejilla)
VIAJERO: Este.
ELLA: Sí, adios. (Sale).

C U A D R O     D I E C I S É I S
Departamento de policía.

POLICÍA1: Es curioso, compañero.
POLICÍA2: ¿Qué cosa?
POLICÍA1: No me siento mal.
POLICÍA2: No tan curioso considerando que el señor fue muy comprensivo con nosotros.
POLICÍA1: Pero no es sólo eso, compañero. No es solamente sentir que se nos disculpó por nuestro error. Es otra cosa. Es como un bienestar.
POLICÍA2: Bueno, naturalmente, liberamos al que debía estar libre.
POLICÍA1: Sí, pero ¿no será que hay algo más?
POLICÍA2: ¿Cómo qué?
POLICÍA1: Eso es lo que no sé.
POLICÍA2: Yo lo que siento es que tuvimos suerte, pudimos corregir nuestro error hoy mismo. Imagínese…
POLICÍA1: No, imagínese.
POLICÍA2: Tuvimos suerte.
POLICÍA1: Eso debe ser. O a lo mejor es todo junto.
POLICÍA2: ¿Todo qué?
POLICÍA1: Piénselo: el arresto de en la mañana, el festejo y luego la llamada. Son muchas cosas.
POLICÍA2: Sí, pero luego de la llamada, la vergüenza. Ah, y después el valor de ir a enfrentar la situación.
POLICÍA1: Y la reacción del señor.
POLICÍA2: Sí, mis respetos para el señor.
POLICÍA1: Y ahora esta ¿qué será? ¿relajación?
POLICÍA2: Y cansancio, compañero, fue un día pesado.
POLICÍA1: Sí, cansancio.
POLICÍA2: Y bienestar. Tiene toda la razón compañero, es todo junto.
POLICÍA1: Es que todo vino y se fue en un momento.
POLICÍA2: Todo vino y se fue, vino y se fue, vino y se fue. Como las olas del mar.
POLICÍA1: Exactamente, compañero. El día de hoy fue como un mar repleto de olas.
POLICÍA2: Así es, compañero; un mar lleno de olas que vienen y van, y vienen y van. (Silencio)
POLICÍA1: Ay, compañero, qué trabajo el nuestro.
POLICÍA2: Tan…….salado.

C U A D R O     D I E C I S I E T E
Club del insomnio. Todos vestidos de noche. Los años nuevos son luces.
 
AMIGA: ¿Cómo me veo?
AMIGO2: Bien.
AMIGA: ¿Seguro?
AMIGO2: Absolutamente.
AMIGO1: Faltan 30 segundos.
ELLA: Creo que exageraste, no necesito un café tan cargado.
AMIGO1: Dime eso cuando te hayas tomado media taza. Hoy no te nos duermes. ¿No falta nada en la mesa?
ELLA: No, ahí están las velas, las flores, todo.
AMIGO2: ¿Listos? Acomódense.
AMIGA: Qué nervios.
Abren la ventana. Observan.
AMIGO1: ¿Será ése que viene allá?
ELLA: ¿Cuál?
AMIGA: ¿Cuál?
AMIGO1: Ese del fondo, ¡ése!, ¿lo vieron?
AMIGO2: ¿El que se asomó ahorita?
AMIGO1: Sí, ése.
ELLA: ¿Cuál?, yo no vi nada.
AMIGA: Yo tampoco.
AMIGO1: Ahí está otra vez!
ELLA: Ah, ya lo vi.
AMIGA: Está muy oscuro, ¿no?
AMIGO2: Muy oscuro, además se mueve raro.
ELLA: No creo que sea para nosotros.
AMIGO1: Quedan 10 segundos ahora sí debe venir el bueno.
AMIGA: Qué nerviosa estoy.
AMIGO2: Yo también.
AMIGA: No, pero yo estoy muy, muy, muy nerviosa..
ELLA: ¡Ay, ay, ay, ay, miren!
AMIGO1: ¿Dónde?
AMIGA: ¿Qué?
AMIGO2: ¿Cuál?
ELLA: Olvídenlo iba demasiado rápido.
AMIGO2: Respira mujer, tranquila.
AMIGA: Sí, sí.
AMIGO1: Te vas a cauterizar el estómago. Espérate a que se enfríe tantito.
ELLA: No puedo, no puedo, no puedo.
AMIGO2: ¡Oigan, no puede ser ése!
ELLA: Ay, no; está palidísimo.
AMIGO1: Sí, parece uno de segunda mano.
AMIGA: ¿Por qué se queda ahí?
AMIGO1: (Hablándole a la luz). ¡Ya estás usado! ¡quítate!
AMIGO2: (Hablándole a la luz). ¡No nos engañas, eres un tramposo!
AMIGA: (Hablándole a la luz). ¡Impostor!
ELLA: Pobrecito, debe estar sentido. (A la luz) ¡Hicimos lo que pudimos!
AMIGO2: (A la luz) ¡Ya supéralo, ¿eh?!
ELLA: (A la luz) ¡No lo tomes como algo personal!
AMIGA: (A la luz) ¡Y no es por nada pero obstruyes el tráfico!
AMIGO1: (A la luz) ¡O sea que te quisimos mucho pero ya no estorbes!
AMIGO2: (A la luz) ¡Zús, zús!
 Risas.
AMIGA: ¿Cuánto falta?
AMIGO1: 3, 2, 1, cero. ¡¡Se acabó!!
Silencio. Pausa.
ELLA: ¿Se nos habrá pasado?
AMIGO2: No, no es posible, tendríamos que haberlo visto.
AMIGA: ¿Hicimos algo mal?
AMIGO1: Nos reímos más que la vez pasada, pero no creo que eso esté mal.
ELLA: Claro que no.
AMIGO2: No debe tardar.
Aparece al fondo, muy poco a poco, una luz diferente que todos miran con la misma fascinación. La luz se mueve y se acerca haciendo un suave y asimétrico vaivén.
AMIGA: Ahí está.
AMIGO1: Ahí está, querido público.
ELLA: Este es el bueno.
AMIGO2: ¿Cómo me veo?
AMIGO1: Está enorme.
AMIGA: Y qué bien huele.
ELLA: Es que es nuevo.
AMIGO2: Consérvate así, te lo suplico.
ELLA: No puede conservarse nuevo, hay que usarlo.
AMIGA: Se está acercando.
AMIGO1: Este es el bueno.
ELLA: Respiren.
AMIGA: Oigan…
AMIGO2: ¿Mmm?
AMIGA: Y ¿qué vamos a hacer?
AMIGO1: ¿De qué?
AMIGA: ¿Lo vamos a recibir así nada más?
ELLA: ¿Así nada más? Estamos elegantísimos.
AMIGA: Me refiero a que si no vamos a decir unas palabras o algo así.
AMIGO2: Bueno, yo voy a decir unas palabras: “teléfono”, “aguacate”, “paperas”, “billar”, “matarilerilerón”
Risas.
AMIGA: Es que siempre siento como si nos saltáramos algún tipo de formalidad.
ELLA: Si quieres le cantamos el himno.
Risas.
AMIGO1: Ya, quietos, se está acercando más.
AMIGO2: Ya me dio miedo.
AMIGA: A mí ya me dio risa.
ELLA: A mí ya me dieron nervios.
AMIGO1: Aquí viene.
ELLA: Está hermosísimo.
AMIGO2: Es el nuestro.
AMIGO1: Y qué bien se mueve.
AMIGA: ¿Podré pedirle un deseo?
AMIGO1: No da tiempo.
AMIGO2: Aquí está.
ELLA: Sonrían.
Todos sonríen con una sonrisa un poco chueca o ridícula, provocada por los nervios y la emoción. La luz llega hasta ellos, los envuelve en un resplandor que cuando está en su punto más alto, da paso al oscuro.

    FIN DE LA OBRA.
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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