Obviamente todo esto era conocido por el Alto Mando Alemán que en consecuencia había reforzado la costa de Sicilia como punto mas evidente por donde tendría lugar la invasión.
Se necesitaba pues, convencer a los alemanes de que nunca se intentaría desembarcar en Sicilia, sino en cualquier otro lugar, a fin de que el futuro desembarco fuera menos cruento.
Mientras tanto, las tropas aguardaban la orden de desembarco aún sin conocer el lugar exacto.
Este relato explica cómo gran parte del éxito del desembarco aliado en Sicilia fué debido a una operación secreta de los servicios de inteligencia que hizo creer a los alemanes que dicho desembarco se efectuaría en Grecia o Cerdeña.