
En los años cincuenta, estos tres chalets iguales y cuyos nombres empezaban todos por "María" señalaban el lugar donde terminaba la playa. Lo de "terminar" significaba que rara vez solían los bañistas continuar su paseo mas allá de este lugar.
Debido a la coincidencia de nombres en las casas, la zona pasó a ser conocida popularmente como "Las Tres Marías" (antes se conocía como "El Ultimo Palo").
El mérito de construirse una casa en aquella época y en esa zona puede valorarse si tenemos en cuenta lo penoso que era transportar materiales de construcción a lomos de caballería y a través de las dunas. No había ningún camino.
Más allá de las Tres Marías sólo había pinos y enebrales asentados sobre las enormes dunas de arena. La actual carretera fué la causante de todos los cambios que ahora apreciamos.